Es sábado 5 de mayo de 2012, y el Camp Nou vive una jornada emocionante. No es por la importancia de los puntos. El Real Madrid de José Mourinho, que comanda el torneo desde la jornada 10, ya es campeón virtual de La Liga. No es tampoco porque se trate del derbi que enfrenta al Barcelona y al Espanyol. Es porque Pep Guardiola dice adiós. Se trata del último partido en su estadio del arquitecto del mejor Barça de todos los tiempos. Múltiples pancartas cubren las gradas agradeciendo su trabajo. El entrenador de Santpedor acaba manteado por los jugadores y cruza el túnel de vestuarios por última vez como local. El marcador final señala 4-0 para los blaugrana. Leo Messi ha marcado todos los tantos y llega a la mítica cifra de 50 goles en una sola temporada. Pero a la sombra de todo eso, sin que nadie lo sepa, ha comenzado a gestarse el fichaje más caro en la historia del fútbol español.

Han pasado cinco años, ocho meses y un día. Es sábado 6 de enero de 2018, Día de Reyes, y Philippe Coutinho vuela hacia la Ciudad Condal. Unas horas antes de subirse al avión le cuenta a un periodista del Daily Mail en qué momento quiso volver a la capital catalana para jugar al lado del mejor futbolista del mundo: “Cuando jugué en el Nou Camp para el Espanyol contra el Barcelona, entendí que la magia era real porque Messi marcó ¡cuatro goles! Hace cosas que te dejan con la boca abierta”.

Aquel día el genio argentino sedujo a un joven brasileño que apenas dejó huella en el partido. Coutinho, con tan solo 19 años, había llegado al club perico para ayudar en la segunda vuelta del campeonato, cedido por el Inter de Milán. Entró en el minuto 65 de partido para sustituir a Álvaro Vázquez. Sumaría 16 partidos, cinco goles y una asistencia durante el curso. Tuvo además la oportunidad de jugar en el campo que pisó su ídolo de adolescencia: “Cuando era joven veía a Ronaldinho jugar y hacer magia. Ahora tienen (el Barça) a Messi haciendo lo mismo”.

Es lunes 8 de enero de 2018. Coutinho pisa el Camp Nou con la camiseta blaugrana en su presentación como refuerzo de invierno. Llega con una lesión en el muslo derecho que lo mantendrá 20 días de baja. Pero está feliz. “Mi sueño era venir aquí y estas oportunidades son únicas. Es fácil escoger el Barça porque es el mejor equipo del mundo, tiene los mejores jugadores y mis grandes ídolos juegan aquí”, dice. Habla del compatriota cuyo vacío viene a llenar: “Neymar me habló muy bien de este equipo. Me dijo que llegaba a un vestuario increíble. También me lo dijeron Luis Suárez y Paulinho“. Habla del hombre de la camiseta número 10, el mismo número que él vestía en el Liverpool: “Tendré la gran suerte de poder decir que he jugado junto a Messi y Suárez. Leo Messi es un jugador espectacular”.

Coutinho ya no es aquel muchacho del Espanyol. Es el cotizadísimo centrocampista que el club culé ha contratado por 160 millones de euros. Messi, sigue siendo lo que era hace casi seis años, cuando lo deslumbró: el mejor.