Ahora mismo, todos los partidos del Real Madrid hasta que se mida al PSG en la Champions League son meras pausas u oportunos acicates para los debates que rodean al equipo blanco. El resultado importa poco porque la Liga ya está lejos y la Copa del Rey es casi un incomodo (hasta que llegue a semifinales). De cómo juegue el grupo de Zidane, de cómo baje Marcelo a recuperar su posición y de la pinta que tengan secundarios y meritorios dependerán las siguientes horas de prensa, con sus fichajes, sus listas de jugadores que ya no valen meses después de la mejor temporada de la historia, del portero que llegará o no… En ese sentido, la pereza que muestra el Real Madrid en partidos de Copa de Rey como el del Numancia en el Bernabéu sólo ayuda a agravar esa crisis un tanto ficticia a su alrededor.

En la ida jugada en Soria, el Real Madrid solventó la eliminatoria con un resultado más abultado que vistoso, cimentado en dos penaltis y con Lucas Vázquez y Gareth Bale como puntas de lanza. En el intrascendente partido de vuelta, el modesto Numancia empató 2-2, pudo ganar y sacó los colores a la unidad de reserva de ZIdane, con algunos elementos como Theo Hernández mostrando comportamientos impropios de su currículum. Los dos goles del Madrid fueron de Lucas Vázquez, que esta temporada había perdido protagonismo por el crecimiento de Marco Asensio. Otro síntoma de la tibia temporada blanca es que el gallego ha recobrado su sitio por el bajón del balear. Su oportunismo goleador ante un rival de Segunda división ha provocado reacciones histéricas que piden su titularidad al lado de Cristiano y Bale (pobre Benzema).

Del resto de secundarios, apenas Dani Ceballos (sexto centrocampista de la plantilla, apenas por delante del casi inédito y sin rodaje Marcos Llorente) dio motivos para la alegría del escaso público del Santiago Bernabéu. A Zidane, sin embargo, le pareció bien: “No hemos ganado, pero pasamos, que es lo importante. También hay que entender que hay un equipo enfrente que no para de correr y que quería hacer su buen partido. Nosotros también lo hicimos. El resultado es un poco lógico, porque el rival no ha bajado nunca los brazos“. Es decir, aquí no ha pasado nada, sigamos adelante. A Zizou se le empieza a presionar desde los mismos flancos que intentaron quitarle la etiqueta de entrenador sin experiencia y que apenas alineaba.

El Numancia no es el peor de los siete equipos que se han ido esta temporada del Bernabéu al menos con un empate, aunque como al Fuenlabrada antes no le haya servido para seguir en la Copa del Rey. Pero el resultado dice más del Real Madrid que del serio trabajo de Joseba Arrasate en el banquillo soriano. La prensa que sigue la actualidad del equipo de Zidane divulgó una charla un día antes del partido para analizar la situación que tiene al Madrid a 16 puntos del Barcelona en la Liga. Parece que, por ahora, esa charla ha tenido escaso efecto. O quizás los focos y la ocasión ante el PSG sean más llamativos para una reacción futbolística.

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