¿Sabéis el meme de Los Simpsons en el que se ve a todos los habitantes de Springfield portando antorchas, dispuestos a quemar en la pira a alguien? Bien, Zinedine Zidane está empezando a sentir el humo en su puerta o el calor bajo sus pies. El enésimo patinazo del Real Madrid en el Bernabéu, donde ya han cazado empates o victorias equipos como el Fuenlabrada, el Numancia, el Levante, deja ya al técnico galo sin margen de maniobra. El equipo blanco perdió ante el Leganés (1-2), cayó eliminado en los cuartos de final de la Copa del Rey, cabreó de manera definitiva a su afición y, ahora, ya ha convertido el duelo con el PSG en los octavos de la Champions como una final anticipada.

Los titulares de la prensa madrileña apuntan a Zidane, que parecía venir de un pulso ganado a Florentino Pérez por el caso Kepa pero se encuentra con que, si no supera al PSG, se quedará sin trabajo. Le recuerdan a Zizou una eliminación similar del Real Madrid con el Alcorcón en el 2009, que fue la palada de tierra inaugural de la tumba de Manuel Pellegrini. Le recuerdan el mayor bochorno europeo del Madrid en los últimos tiempos, la eliminación contra el ignoto equipo danés del Odense, a mediados de los 90, en la antigua Copa de la UEFA. Hasta la fecha, la última vez que el Madrid había perdido una eliminatoria con ventaja en la ida.

Por si fuera poco, Zidane volvió a tropezar con el tema Isco. El malagueño, el mejor jugador del Madrid en el arranque de temporada, ha sido suplente en Liga y el regreso de Bale en plena forma y lo intocable de Benzema para el entrenador han terminado por apartar al mediapunta. Isco fue titular ante el Leganés, el Madrid perdió de manera fea y el ex del Málaga fue sustituido en el tramo final, cuando se buscaba evitar el batacazo y enjugar los goles de Eraso y de Gabriel Bautista. No pinta bien. “No hemos hecho el partido adecuado, el que había que hacer. Podemos decir lo que queramos. Es un noche muy dura. Soy el responsable y estoy enfadado conmigo. Hay que analizar la situación. Hoy es un fracaso para mí, está clarísimo“, dijo Zidane, sin ocultara su decepción.

A Zidane le culpan de que la plantilla del Real Madrid parezca peor que la de la temporada pasada. Parece que es su decisión haber vendido a Morata y mandado a James al Bayern de Múnich, con difícil vuelta. Se ha comprobado que los Marcos Llorente, Dani Ceballos, Achraf, Theo Hernández y compañía no están dando el nivel de exigencia del Madrid. Apenas Lucas Vázquez está cumpliendo con ese rol de segunda unidad obligada a rendir cuando apenas juegas y tienes que dar relevo a las estrellas. Ahora, esa segunda unidad puede tener protagonismo en Liga si el Real Madrid no ve peligrar la cuarta plaza. La Champions League, una vez más, será la vara de medir del equipo blanco. Sólo que esta vez es la única.