Favoritos por un lado y aspirantes por el otro. El sorteo de las semifinales de la Copa del Rey ha adelantado una ronda la que parecía la final más probable según la temporada de los equipos aún en liza. El pulso que Barcelona y Valencia podrían haber mantenido en La Liga de no mediar el irresistible estirón de los blaugrana, podrá dirimirse en el torneo eliminatorio. Mientras, Leganés y Sevilla lucharán por disputar una final, a menudo un broche o un bálsamo para cualquier tipo de temporada, una tan ilusionante como la de los madrileños o tan convulsa como la de los andaluces. La ida de la penúltima ronda se celebrará el 31 de enero, mientras que la clasificación se resolverá en los partidos de vuelta del 7 de febrero. A continuación detallamos los duelos resultantes:

· Barcelona – Valencia: los chés disputarán el encuentro de vuelta en su estadio, una pequeña ventaja que no cabe despreciar ahora que ningún equipo parece en disposición de frenar a los blaugrana. “Es indudable que jugar el segundo en Mestalla nos gusta mucho, es un punto a favor, pero debemos sacar un buen resultado en la ida”, declaró Marcelino al conocer el sorteo. El Valencia, que de la mano del técnico asturiano se vistió primero con el traje de equipo revelación del fútbol español, y que después se acicaló para la gala de la lucha por el título liguero, ha acabado algo despeinado y descamisado en el último mes. La derrota frente a Las Palmas de la semana pasada prueba que los murciélagos han perdido fiabilidad.

Nada de eso va a provocar relajo en Ernesto Valverde. El técnico del Barça sabe que en el Valencia puede encontrar una versión mucho más peligrosa de ese Espanyol que ya le dio problemas en la ronda de cuartos de final, ganándole el encuentro de ida y manteniendo la incertidumbre hasta el final en el de vuelta. Es imposible no dar como favoritos a los catalanes, pero los valencianos se encuentran al fin, tras unas temporadas de zozobra, ante la posibilidad de tocar metal y volver al estatus que piensan que les corresponde: el de un club que solo acepta la sombra de Madrid y Barcelona.

· Leganés – Sevilla: en cierto modo la Copa del Rey ya está amortizada para los pepineros, autores de una gesta imborrable en el Santiago Bernabéu en cuartos de final, acaso la página más dorada en la historia del club. El grupo de Asier Garitano, que vive tranquilo hasta el momento en el medio de la tabla de La Liga, puede sentirse con derecho a cuestionar el favoritismo que cabe atribuirle a los hispalenses en esta eliminatoria. A fin de cuentas, el Leganés posee una identidad, justo lo que ha perdido en estas dos últimas temporadas de quiero y no puedo el Sevilla.

Se nota cierta frustración en los del Estadio Sánchez Pizjuán, que hace dos años se imaginaron como una alternativa de poder y, ni con Sampaoli primero, ni con el Toto Berizzo después, dieron el salto competitivo que les debería permitir al menos equipararse al Atlético de Madrid del Cholo Simeone. Ahora es el italiano Montella el encargado de reactivar al Sevilla y acercarlo a un puesto de Champions League más caro que nunca porque es el Real Madrid quien guarda la última plaza disponible. No hay mejor estímulo para recuperar al sevillismo que la posibilidad de un título copero, el escenario que mejores momentos ha regalado a esa afición. “Nos encanta la Copa”, dice el lema en redes sociales del club. Será por algo.