La afición del Barcelona tiene, hoy por hoy, pocos motivos para preocuparse. Para empezar, el Real Madrid está hecho unos zorros, con más noticias sobre posibles fichajes para el futuro que análisis de los pésimos resultados en Liga y Copa del Rey. Después, el Barça va como un tiro y tiene la Liga en el bote, está en una nueva final de Copa y el panorama se ha abierto en la Champions League para poder competir por un título que al inicio de temporada parecía lejos de su alcance. Messi, lejos de dar señales de declive, juega cada vez mejor y además ha renovado. Así que hay que buscarse puntos negros: y André Gomes se agarra en el barcelonismo como una imperfección en el rostro de un adolescente. La afición culé se pregunta qué tiene el portugués para jugar tanto en el Barça. Y, a tenor por este test de hace un par de años, no es por su arrolladora personalidad:

La actuación de André Gomes en Mestalla, para la vuelta de las semifinales de Copa del Rey ante el Valencia, con la eliminatoria muy en juego tras el 1-0 de la ida, se convirtió en lo más comentado entre la afición del Barça, más que el increíble caño de Messi en el primer tiempo. “Nefasta actuación”, “¿Hasta cuándo?” son sólo algunos de los titulares que provocó el ex del Valencia y del Benfica. André Gomes lleva dos temporadas en el Barcelona tras un carísimo traspaso en el entorno de los 45 millones de euros. Se atribuía a una de las rarezas de Luis Enrique (un entrenador que a pesar de sus títulos siempre fue tachado de algo raro, altivo y hasta cierto punto caprichoso) el darle tanta cuerda a André Gomes cuando parecía evidente que su rendimiento no correspondía con los minutos que estaba ganando.

Aunque el espectador vea a veces que Messi no le pasa la pelota aunque sea, en teoría, la mejor opción, Ernesto Valverde (que al revés de Luis Enrique, está considerado como un tipo sensato y cabal, sobrio) continúa dándole bola a André Gomes, y pocos entienden el por qué. “Tiene grandes condiciones, al equipo le da mucha fuerza en momentos claves y por eso está jugando. Tiene potencia y llena el campo, por lo que provoca mucho desgaste en el contrario”, dicen fuentes del Barcelona al diario El País, que se hizo la misma pregunta que nosotros. El Barcelona, ciertamente, agradece la presencia física del portugués, capaz de pegarse en el centro del campo y en el juego aéreo, de gran zancada y calidad. Es una pieza valiosa para reemplazar a Rakitic, pero parece que Valverde quiere que sea más Paulinho, que le ha adelantado por la derecha.

Es precisamente cerca del área donde André Gomes se atora. Su falta de claridad en los últimos metros es lo que más desespera a la afición del Barça. Bueno, quizás más cuando, como ante el Valencia, da un pase errado cerca de su propia área mientras su flequillo parece no menearse. Pero Valverde le ha elegido para partidos realmente importantes (como ante el Valencia y el Real Madrid) y el barcelonismo se pregunta qué habrá detrás de esa decisión, que detalles no podrán percibir. Lástima que para el argumento en defensa de André Gomes, a los cuatro minutos de ser reemplazado por Coutinho el brasileño marcase su primer gol y desequilibrase el duelo ante el Valencia.

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