Algunos titulares de prensa apuntan a la italianidad del Atlético de Madrid, que en los últimos tiempos saca mucho con lo justo sobre el campo. Aferrado a Antoine Griezmann en una parte del campo y a Jan Oblak en la otra, el equipo de Diego Simeone es más parecido, en realidad, al famoso Arsenal pre-Wenger, el del One-nil to the Arsenal, cuando el equipo londinense estaba comandado por George Graham y los etílicos Paul Merson, Tony Adams, David Seaman líderes en el campo e Ian Wright en la ejecución. Sólo que con más dinero y, en teoría, más talento sobre el césped.

Porque da igual la combinación por la que apuesta Simeone en cada partido. Si son dos delanteros tan distintos como Gameiro o Diego Costa (ya de Torres ni hablamos). Si es el agitador Correa el segundo punta o Griezmann. Si en las bandas hay extremos puros como Carrasco y Vitolo, u otro perfil de jugador como Koke o el propio Correa. O si en el centro del campo encuentra el vigor tardoadolescente de Thomas Party o la vieja guardia de Gabi. O si sus centrales son los experimentados Savic y Godín o los jóvenes Giménez y Lucas. Al final de los 90 minutos, al menos desde hace casi 3 meses, el resultado es muy parecido a un 1-0, con algo decisivo de Griezmann y de Oblak.

Echemos un ojo a los últimos resultados del Atlético de Madrid en la Liga española: 0-1 en campo del Málaga, 1-0 al Valencia, 1-1 con el Girona, 0-1 en Eibar, 2-0 al Getafe, 0-1 en campo del Betis, derrota ante el Espanyol 1-0, victoria sobre la Real Sociedad 2-1, 1-0 al Alavés, 0-0 con el Real Madrid, 0-1 en A Coruña, 1-1 ante el Barça, 0-1 en campo del Celta. Nos estamos yendo a octubre con estos resultados, la idea queda lo suficientemente clara. Sólo dos resultados ligueros se salen de esa norma: 0-5 al Levante y 3-0 a Las Palmas, dos equipos en serios problemas. En ese tiempo, Griezmann concentra casi todos sus 8 goles y sus 5 asistencias para marcar las diferencias en el Atlético tras un flojo y preocupante inicio.

Y luego está Oblak, quizás el jugador más importante del equipo colchonero en lo que llevamos de temporada. El portero eslovaco apenas ha encajado 9 goles en 23 jornadas ligueras, una cifra que es récord en el Atlético por lo exiguo. Sólo en la temporada 93-94, un portero había encajado tan poco, y fue Liaño, cuando el Deportivo de La Coruña no tenía problemas en la portería. Así que entre unas cosas y otras, el Atlético sólo ha perdido un partido de Liga y Simeone tiene su segunda mejor puntuación con el equipo colchonero. El patinazo del Barça ante el Getafe le abre las puertas al Atleti de disputar la Liga, por más que el bostezo sea la pauta común para el no militante.