El Barcelona ha superado a un valiente Eibar por 0-2 en un buen choque de preparación de cara a su duelo de Champions League de la próxima semana ante el Chelsea. Luis Suárez en la primera parte y Jordi Alba cerca del final certificaron los tres puntos para el líder de la Liga, en un encuentro marcado por la expulsión de Fabián Orellana mediada el segundo acto y que acabó con las esperanzas del equipo de casa. Lejos del brillo de hace unas semanas y con la sombra del Atlético cada vez más cerca, los de Valverde necesitaban ganar en Ipurua para no empezar a abrir la sospecha del título de Liga.

El Eibar intentó proponer un ida y vuelta desde el comienzo y así acumuló hasta tres disparos a puerta en los primeros cinco minutos. La más clara, una para Orellana a pase de Takashi Inui. Por su parte, un Barça sin apenas rotación arrancó mucho más pausado, sin prisa, con sus figuras desaparecidas en los compases iniciales. Pero como tantas y tantas veces, solo hizo falta una genialidad de Leo Messi para desnivelar la balanza. En una de sus primeras acciones ofensivas, el argentino filtró un balón extraordinario y dejó a Luis Suárez solo ante Dmitrovic, un regalo que el uruguayo aprovechó para inaugurar el marcador. El Eibar no se amedrentó y estuvo cerca de empatar a la jugada siguiente, con un disparo de Orellana al larguero.

El encuentro se mantenía como un verdadero correcalles en un Ipurúa empapado a causa de la lluvia. Joan Jordán buscó el empate con un chut lejano pero lo envió fuera, mientras Paulinho cabeceó muy flojo a las manos del meta local. Poco después, Messi se quedó a centímetros del 0-2, porque su golpeo se estrelló en la madera de Dmitrovic. Ambos equipos pisaban área enemiga con asiduidad en un primer acto que se pasó volando.

El Eibar seguía metido en el partido y no varió un ápice de su propuesta, muy avanzada, tras el paso por vestuarios. Su valentía daría sus frutos en forma de acercamientos peligrosos a la portería de Ter Stegen, la primera de ellas para Inui, que resbaló en el momento más inapropiado. Lamentablemente, Orellana y el colegiado Hernández Hernández unieron fuerzas para finiquitar la tarde.

El chileno, con amarilla, desplazó el balón con la mano tras una falta señalada a Pape Diop, ante lo cual el árbitro canario le mostró la segunda tarjeta y le envió a las duchas. Para la lógica desesperación local, Luis Suárez también golpeó el esférico después de la señalización de un fuera de juego, pero ahí el colegiado no sacó ninguna cartulina. Es más, expulsó a José Luis Mendilibar por sus protestas…

De ahí al final, los locales se desinflaron y el Barça rondó en varias llegadas el gol de la sentencia, topándose con un excelente Dmitrovic tanto Messi como Aleix Vidal. Sin embargo, el arquero balcánico no podría hacer lo propio cuando Jordi Alba se encontró el esférico en el área vasca y la portería casi vacía. Con ello finalizó la resistencia del Eibar, derrotado con la cabeza alta.