Entre Valencia y Villarreal hay 65 kilómetros en coche, una distancia respetable, sobre todo cuando tu trabajo es en la segunda y coqueta ciudad castellonense y te encuentras en la primera a las seis de la mañana. Todo eso no parece importarle demasiado a Rubén Semedo, prometedor central portugués por el que el Villarreal pagó 14 millones de euros el pasado verano. El defensor luso es un habitual de un par de locales de ocio de Valencia, como dijo (por increíble que parezca) en su defensa el dueño de uno de ellos en la denuncia que pende sobre Semedo por amenazar a otro trabajador con una pistola. Un personaje del famoseo y de la televisión española más rancios decía que la noche le confundía,, para justificar su condición de crápula. Parece que la noche le confunde a Semedo, con demasiado tiempo libre.

Los hechos sucedieron el pasado mes de noviembre, cuando Semedo se encontraba lesionado y, por lo tanto, fuera de las convocatorias del Villarreal. Semedo sigue lesionado, por cierto. Desde que llegó a la Liga española, apenas ha participado en 4 partidos. El caso es que en noviembre llevaría apenas tres meses en Villarreal, quizas menos entre viajes de pretemporada y demás. Ese tiempo le bastó para convertirse en habitual de un local de ocio nocturno de Valencia, del que esa noche de noviembre ya salió tras haber creado algún problema, según la reconstrucción que la policía ha hecho tras la denuncia.

En ese primer local, uno de los responsables negó que Semedo sacara un arma para protestar por algo, y dio que era un buen cliente, habitual. Poco después de este primer incidente poco claro (y que en un principio se dijo que era en un local de alterne), Semedo acudió a otra discoteca y ahí ya la cosa se complicó. El empleado del local le pidió al portugués que por favor se fuera con la hora de cierre cumplida, y el defensa del Villarreal dijo que aún tenía marcha en el cuerpo. Salió, pero esperó en su Porsche Cayenne a que el funcionario puntual saliese del local. Entonces le puso una pistola en el cuello (la policía no sabe si de verdad o de mentira) y le amenazó: “Si llamas a la policía, volveré a por ti”.

Semedo publicó en su Instagram un story diciendo que todo estaba bien, y que todo es mentira. La justicia pide 2 años de cárcel para el futbolista, mientras el Villarreal espera acontecimientos para saber qué hace con los 5 años de contrato que acaba de firmarle al portugués. A sus apenas 23 años, el ex del Sporting de Lisboa está a punto de madurar a lo bestia en apenas unas semanas.

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