No parece que vaya a tener oportunidad el Real Madrid de pelear La Liga, aunque osado, casi podría pensarse que difícilmente le alcanzará para intentar llegar al segundo puesto. Pero lo que está claro es que el equipo blanco llegaba al duelo con el Betis con la necesidad de ganar para no descolgarse todavía más de la carrera por, al menos, disputarle la tercera plaza al Valencia. Lo hacía tras la euforia de la Champions y su gran partido ante el PSG, pero lo que se vio en el Villamarín fue más parecido al Madrid del torneo doméstico, aunque logró solventar la papeleta gracias al mismo protagonista que reventó la eliminatoria frente a los franceses: Marco Asensio.

El mallorquín está teniendo menos protagonismo del que auguraba su espectacular mes de agosto. Zidane ha tirado poco de él como titular y su aportación se ha quedado en revulsivo. Porque Asensio tiene esa virtud de ser decisivo casi siempre. Lo fue el miércoles con dos asistencias y lo fue ante el Betis con dos goles que ayudaron al conjunto merengue a encarrilar un encuentro que se le había complicado mucho.

Porque el conjunto andaluz, uno de los equipos más en forma desde que comenzó 2018, no se arrugó ante un Real Madrid con muchos cambios. Sin Modric y sin Kroos, a los blancos les costó controlar el encuentro y vieron como los locales remontaban el 0-1 inicial antes del descanso.

Los de Zidane siguen sin encontrar juego, pero sí disfrutaron esta vez de la pegada que tanto han echado de menos esta temporada. Aprovecharon que el Betis no tiene freno, como todos los equipos de Setién, y lejos de intentar frenar el ritmo con ventaja en el marcador quisieron mantenerlo y ampliarla. El Madrid lo aprovechó recurriendo además a los clásicos. Cabezazo de Sergio Ramos a la salida de un saque de esquina y misil de Cristiano Ronaldo tras resolver un buen pase dentro del área.

El encuentro, una de esas montañas rusas tan habituales cuando el Madrid está sobre el verde, tuvo emoción hasta el final porque los problemas en defensa también le vienen de serie. Tuvo que sufrir hasta el último minuto, pero los cambios volvieron a funcionarle a Zidane que medio a Benzema entrando en el descuento y marcó el quinto en el último minuto.