Pocos se acuerdan ya del lejano (geográficamente y en el tiempo) Mundial de Clubes, que el Real Madrid se llevó ante un Grêmio flojete. El recordatorio de aquella cita es el partido de Liga aplazado que el equipo blanco tenía pendiente ante el Leganés. Hace semanas que la cita había perdido fuelle para el Madrid porque se ha empeñado en dejarse las opciones de la Liga por el camino. Así que el triunfo de los de Zinedine Zidane por un poco entusiasmante 1-3 tiene más lecturas de cara al partido de vuelta contra el PSG en la Champions League que la importancia de recuperar el tercer puesto en el campeonato local.

Y en ese sentido, el que salió de Butarque oliendo a chamusquina es Gareth Bale. El runrún sigue persiguiendo al galés, que tras su última recuperación tuvo algún chispazo prometedor pero que hasta el comedido Zidane le ha dado algún rejonazo público. No fue titular en el 3-1 sobre el París Saint Germain y también salió desde el banquillo ante el Leganés. “Estoy contento con Gareth, hay que ir poco a poco con él. Lo que queremos es que poco a poco encuentre su mejor nivel y eso va de esta manera. Vamos a ver los partidos que vienen ahora cómo lo vamos a gestionar”, dijo Zidane, obviando que el Madrid no es que entre en el tramo decisivo de la conpetición, es que lo tiene todo a doble o nada dentro de dos semanas. 

Mientras, Lucas Vázquez y Marco Asensio llenan el ojo del público más populista del Real Madrid y el que más ganas le tiene a Bale por sus quejitas y a Benzema porque no marca. El gallego anotó a los 10 minutos de partido ante el Leganés, que se había adelantado en el arranque (aprovechando su fuerte, el balón parado, y otra mala defensa de los blancos), y luego asistió a Casemiro en el 1-2 tras una gran jugada coral. Asensio, desaparecido a mitad de temporada, ha vuelto a dar síntomas del brillo que amenazaba con ser cegador en el mes de septiembre. Entre los dos jugadores de banda y con el dinamismo de Kovacic, el Real Madrid solventó la papeleta ante el Leganés, a pesar de las ilustres ausencias (tocados Kroos, Modric y Marcelo, Cristiano en un avión con su pareja rumbo a Lisboa).

Necesitó, eso sí, un penalti obviado en el segundo tiempo, cuando el equipo pepinero se le subió a la chepa al vecino rico. el 1-3 final de Sergio Ramos, desde los 11 metros, rubricó un triunfo un poco soso pero que permite al Real Madrid subir a la tercer plaza y seguir persiguiendo al Atlético de Madrid para evitar la ronda previa de la Champions. “Hemos tenido momentos difíciles y ahora estamos en un momento donde las cosas nos salen porque hacemos las cosas bien, tenemos confianza, creemos más”, lo ve medio lleno Zidane tras lo de Leganés. Poco importará si no es capaz de defender dos goles en París.

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