Por mucho que nos pueda costar acostumbrarnos, hace tiempo que el fútbol se entregó por completo al negocio. La explosión del mercado chino ha sido el último golpe a los románticos y desde hace unos años aprovecha cada mínima oportunidad para seducir a grandes jugadores a base de talonario. La última moda es convertir febrero en una especie de rebajas en la que los clubes asiáticos acuden a Europa para ver lo que queda de saldo tras el cierre del mercado de enero. La última operación tiene mucho de eso, con un traspaso dos por uno del Dalian Yifang, que se lleva a Yannick Carrasco y a Nico Gaitán del Atlético de Madrid por unos 50 millones de euros.

Después de los movimientos más recientes se pueden establecer dos tipos de compras por parte de lo clubes chinos. En las que exhiben músculo económico y le arrebatan a algún equipo pequeño a su estrella, véase la reciente salida de Jonathan Viera, o en la que el negocio es buscado por ambas partes. Porque los equipos grandes también han encontrado un destino para todas esas estrellas que no terminan de funcionar. Un destino que además le permite recuperar la inversión y, en muchas ocasiones, ganar dinero.

El Atlético sabe bien lo que es hacer una gran operación por un jugador que no estaba dando el nivel deseado. Lo hizo con Jackson Martínez y lo hace ahora con Carrasco y Gaitán. Especialmente llamativo es el caso del belga, con algunos momentos brillantes en su etapa como colchonero, pero que siempre mantuvo una especie de guerra fría con Simeone. Ahora se marcha a China para jugar los máximos minutos y llegar en forma a lo que seguro es su gran objetivo de este año: el Mundial 2018 de Rusia.

El atacante quiso explicar sus razones para marcarse al Dalian Yifang y a la Superliga China: “El proyecto de deportivo del grupo me convenció y motivó mi decisión. El campeonato chino está en auge y su juego mejora año a año”, aseguró el belga en un comunicado. “Contribuiré al desarrollo del fútbol en un país apasionado por este deporte, donde coincidiré con Hulk, Lavezzi, Capello y Witsel, mi amigo. España y el Atlético siempre tendrán un gran lugar en mi corazón”.

Sólo el tiempo dirá si este negocio es bueno para el Atlético de Madrid y para los jugadores, aunque la situación del argentino únicamente puede ir a mejor. Lo que está claro es que este tipo de operaciones siempre dejan dudas en cuanto a transparencia y hay un detalle que debe pasar inadvertido, el Dalian Yifang ha sido adquirido recientemente por el grupo Wanda, el mismo que patrocina el estadio del conjunto madrileño y que puede hacer que estos no sean los últimos movimientos, toda vez que Simeone ya le ha enseñado la puerta a Fernando Torres.

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