En un equipo de clones como el Espanyol, lleno de varios López, varios Sánchez, una Roca Sánchez y un Marc Roca, de jugadores intercambiables de tan gris rol que les da el entrenador Quique Flores, Gerard Moreno luce con brillo propio. Ha hecho la mitad de goles del equipo perico, ninguno con tanta repercusión como el último, ante el Real Madrid y en el minuto 93, que le dio los tres puntos al Espanyol sobre los blancos. Gerard Moreno es el delantero de moda en España, luchando con Iago Aspas por una plaza en la selección de cara al Mundial de Rusia 2018. Por ahora, con ventaja del gallego. Y el acierto del catalán propició una nueva derrota del Real Madrid en el campeonato local, otra gris actuación en la Liga justo antes de afrontar el reto de verdad en la Champions League ante el PSG.

Gerard Moreno tuvo un gol anulado en la primera parte de manera injusta por un fuera de juego inexistente, y no perdonó en el tiempo añadido un despiste del Real Madrid, con Sergio Ramos queriendo ser el héroe como delantero en el área contraria. El atacante perico fue descartado por el Espanyol cuando era niño y tuvo que acabar de formarse en otros clubes catalanes y después en el Villarreal, cesión mediante en el Mallorca. Regresó triunfante a casa y ha explotado en un equipo en general rácano y que rentabiliza al máximo los goles de Gerard Moreno, once para un conjunto que hace muy pocos. “Nosotros estábamos en deuda con nuestra gente por unos resultados que no gustaban y muchos partidos sin ganar. Estamos muy contentos por ellos”, dijo el 9 del Espanyol, consciente de que el juego de los blanquiazules no enamora a nadie. 

Pero he ahí que el Espanyol se encontró con la versión perezosa del Real Madrid, que sin Cristiano Ronaldo pierde filo competitivo. Ni Gareth Bale (de nuevo sustituido con el partido en el alambre) ni Karim Benzema (suplente) resolvieron. Los preferidos de la grada del Bernabéu (Marco Asensio, Isco y Lucas Vázquez) no tuvieron la chispa esperada. Todo antes de medirse al PSG (aunque hay partido de Liga en fin de semana, que a pocos les importará ya), cortando la ola de optimismo un tanto artificial que había envuelto al equipo de Zinedine Zidane. “Empezamos muy bien en la primera parte, tuvimos ocasiones, pero no marcamos. No encontramos nuestro juego ni la profundidad en la segunda mitad. El fútbol a veces no lo entiendes. Hay que aceptar los momentos malos. Después de cinco partidos con buen resultados y buen juego, hoy no lo hemos conseguido”, explicó el técnico francés.

El Real Madrid se peleará con el Valencia por ser tercero de Liga, algo que ya no tiene valor alguno de cara a lo importante (la Champions League) porque la UEFA ya ha dicho que el cuarto no jugará previa para clasificarse a la competición que da sentido a las temporadas del club blanco. La mejor noticia para el Madrid en las últimas horas es, sin duda, la lesión de Neymar. Lo ocurrido ante el Espanyol caerá pronto en el olvido de una temporada española decepcionante. Y apenas a los pericos les importará que su equipo le haya ganado a Madrid y Barça en la misma temporada: y con goles de Gerard Moreno a ambos.