Es curioso cómo funcionan en ocasiones los mecanismos del fútbol. Desde el arranque de la temporada hasta casi mediada la Liga española, la afición del Atlético de Madrid (y un poco también su entrenador, Diego Simeone) miraban con recelo a la estrella del equipo, Antoine Griezmann. Por sus coqueteos con cualquiera que le cruzase la mirada en la barra del mercado de fichajes, pero también por su repentina pelea con el gol. He ahí que desde que el Atlético cuenta con un delantero centro de primer nivel en Diego Costa, Griezmann ha encontrado su vena realizadora. No necesita el equipo rojiblanco los goles del hispanobrasileño porque, de repente, el francés no puede parar de hacerlos. Ante el Leganés, Griezmann hizo los 4 de la victoria del Atlético de Madrid, y suma 7 en los dos partidos previos al duelo contra el Barcelona que puede decidir el campeonato

Ante el Sevilla el pasado fin de semana, Griezmann encontró el hat trick para ganar a domicilio en una de las actuaciones más convincentes del Atlético en la temporada. Ante el Leganés, el número 7 amplió su espectacular racha con goles de todos los colores: el primero en un mano a mano al contraataque, el segundo en un libre directo, el tercero de cabeza y el cuarto de remate de primeras casi en área pequeña. El repertorio que la afición del Atleti esperaba del llamado a disputar con Neymar el tercer puesto como mejor jugador del mundo, y que estaba lejos de ese nivel. Con esos tantos, Griezmann superó los 100 con la camiseta rojiblanca y ya forma parte de la historia del club.

La actuación de Griezmann es el mejor argumento del Atlético para encarar al Barcelona el próximo fin de semana en el Camp Nou, el duelo que puede terminar el debate sobre si hay Liga en España o no. Una victoria del Barcelona sentenciaría el título que parecía cantado antes del pequeño bache de resultados de los azulgrana. Un triunfo del Atlético pondría el campeonato muy emocionante. Quizás por eso la prensa catalana lleva unos días insistiendo en que Griezmann podría ser el refuerzo para la temporada que viene, y juntarse a Messi, Suárez, Dembelé y Coutinho. Parece más una maniobra de intentar desestabilizar al rival que una opción real.

“Hay que disfrutar, estoy intentando dar alegría a la gente. Me he podido equivocar cuando mandé callar a la afición [durante un partido en casa, Antoine mandó a su casa a los que pitaban el juego de su equipo], pero en el campo nunca me he equivocado. Estoy muy contento y vamos a seguir así”, dijo el cuádruple goleador de la noche. Por si acaso, el Atlético disfruta al fin de la mejor versión de Griezmann y su afición espera que el francés no lo aproveche para volver a ponerle ojitos al Chelsea o Manchester United de turno que llame a su puerta.