En un lado, Robert Lewandowski, autor de 35 goles en esta temporada. En el otro, la colección de delanteros del Sevilla, un grupo bajo sospecha. Sumando a puntas y extremos, los siete atacantes sevillistas solo contabilizan juntos 48 tantos en todas las competiciones. En el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán se enfrentarán este martes uno de los delanteros más cotizados del fútbol europeo, el polaco sobre el que el Bayern de Múnich ha edificado su inminente triunfo en la Bundesliga, y la amplia nómina de arietes de punta roma que, pese a todo, han conducido a los hispalenses a los cuartos de final de la Champions League

La falta de mordiente de los andaluces se hizo evidente en la última jornada de La Liga, cuando para desesperación de su hinchada desperdiciaron una oportunidad tras otra para sentenciar su triunfo ante el Barcelona. De una posible goleada se pasó a un empate porque, entre otras cosas, va contra la naturaleza de Luis Suárez y Messi estropear una colección de ocasiones como las que tuvieron Correa, Navas, Muriel o Nolito. De 21 remates a portería, solo seis fueron entre los tres palos y solo dos superaron a Ter Stegen, uno de ellos con la ayuda de un rebote en el pie de Umtiti

Cuando uno quiere cerciorarse de si aquello fue un infortunio pasajero o el síntoma de un problema, acude a las estadísticas. Allí descubre que el Sevilla, sexto en la tabla clasificatoria, es el décimo en la de goles a favor, con solo 39 tantos. Sus opciones europeas se complican porque de cara a la meta rival rinde como un equipo de media tabla. Ni uno solo de sus jugadores asoma en las primeras posiciones de la tabla del Pichichi. 

El francés Wissam Ben Yedder es el valor más fiable del ataque, con 19 goles acumulados en todos los torneos. A él le deben en buena medida el prosperar en Champions: sus ochos goles ayudaron a tumbar, entre otros, al Manchester United en octavos de final. Sin embargo, el delantero criado en el fútbol sala se suma al mediocre rendimiento de sus compañeros en La Liga. Solo cuenta seis tantos en el torneo doméstico, los mismos que Sarabia o Muriel

Nolito (4 goles en total) perdió en el Manchester City el veneno que había demostrado en el Celta de Vigo; Joaquín Correa (7 dianas), un dechado de elegancia con el balón, pasa mejor que remata y solo marcó una vez en fin de semana; y SandroSandro fue uno de los refuerzos del mercado de invierno que ponían de manifiesto que el Sevilla no era ajeno a su problema realizador. Pero al igual que le pasó a Nolito, el canario extravió las botas de golear en la Premier League y sigue inédito, sin convencer al entrenador Montella

Sevilla es una plaza a la que el fútbol europeo ha mirado con envidia en la última década, pues allí han brillado algunos de los mejores goleadores del continente ajenos al circuito de los equipos-trasatlántico. El vacío en la punta de la ataque es hoy tan grande como el recuerdo de las mejores versiones de Luis Fabiano, Kanouté, Negredo, Bacca o Gameiro. La presencia de Lewandowski sobre el césped del Pizjuán solo servirá para aumentar en los sevillistas el anhelo de un gran rematador.