Las historias de amor se van terminando poco a poco en el fútbol. En un hachazo más al romanticismo del deporte rey, Fernando Torres anunció que dejará el Atlético de Madrid cuando termine la temporada. El delantero español no es un ‘One Club Man’ en lo que se refiere al papel, pero lo cierto es que a pesar de su aventura inglesa y su breve paso por Italia, pocos jugadores han representado tanto para una institución futbolística como Torres para el Atlético.

No se marcha ‘El niño’ para retirarse. Quizá una de sus mayores penas sea precisamente esa, la de tener que irse sabiendo que todavía le queda fútbol en las piernas pero que no podría disfrutarlo en su casa: “Es una decisión que no ha sido sencilla, me ha costado mucho tomarla pero viendo un poco la realidad de las circunstancias quizá sea lo mejor. Tengo la sensación de que puedo jugar, aportar y quiero seguir jugando y aquí no lo estoy haciendo, y eso es uno de los motivos que me ha llevado a tomar esta decisión”.

Torres, hablando claro, no quiere ser una distracción. Este año no ha contado demasiado para Simeone y desde parte de la afición ha querido enfrentar al gran símbolo con el técnico argentino, algo para él inaceptable: “Mi relación con Simeone es normal, es profesional, hemos sido compañeros y ahora es el entrenador. Nunca voy a participar en una división Simeone y Torres, siempre que hemos estado bien es porque hemos estado juntos. Nunca ha habido ningún problema. Es una decisión única y mía”.

Esta temporada ha participado en 34 encuentros, a priori una cifra alta, pero cuando miramos los números puede verse claramente el motivo de su decisión. Sólo ha sido titular en 11 encuentros, casi ninguno de ellos de importancia, y no alcanza los 1.300 minutos. En total, en sus dos etapas desde que debutase en 2001, Torres ha jugado 393 con la camiseta rojiblanca y ha marcado 126 goles. Su única espina, que todavía sueña con poder quitársela, es no haber podido levantar ningún título.

El español no reveló su próximo destino, asegurando que hasta el momento no se había planteado estar en ningún sitio que no fuera el Atlético. A partir de ahora se le abre el horizonte y seguro que no le faltarán ofertas. Tanto en el fútbol europeo, como otras opciones más exóticas como China (a donde ya lo quiso mandar el Atlético en la operación Carrasco) o Estados Unidos.

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