Es más fácil admirar a Karim Benzema como espectador neutral. Mientras el aficionado madridista se desespera con su falta de puntería, con esa pachorra del francés tan impropia de los ataques arrebatados que entusiasman al Bernabéu, los ajenos celebramos ese relajo que le hace parecer (y a menudo lo es) el más inteligente de los veintidós futbolistas del partido. Karim puede fallar goles, pero nunca falla como personaje. Es uno de los tipos mas magnéticos de esa constelación de estrellas del fútbol mundial donde muchos no lo quieren situar pero a la que, sin duda, pertenece. Un futbolista que no canta el himno del país para el que juega porque “si escuchamos bien, La Marsellesa llama a hacer la guerra. A mí eso no me gusta” es un futbolista que merece atención. 

Las declaraciones pertenecen a la entrevista que Benzema ha concedido a la edición española de la revista Vanity Fair. A estas alturas, a alguien que dice “juego con los Bleus por motivos deportivos, pero mi país es Argelia” poco le puede importar la polvareda que levante una opinión impopular sobre uno de los grandes símbolos de Francia. Su postura pacifista frente a un himno surgido de una canción guerrera que dice “¡Que una sangre impura inunde nuestros surcos!” es tan interesante como lo sería conocer su opinión sobre himno del Real Madrid, “noble y bélico adalid”. Pero esa cuestión no se remueve. 

Las palabras del delantero sobre su selección ayudan a recordar que, salvo sorpresa de última hora, Benzema no estará en el Mundial de Rusia 2018. Continúa sin ser llamado a una convocatoria desde el escándalo que lo implicó en un supuesto chantaje a su compañero Mathieu Valbuena relacionado con un vídeo sexual. El revuelo por el asunto llegó al Elíseo y acabó con el futbolista pasando una noche en el calabozo. “Cuando un primer ministro habla de ti ya no es fútbol”, resuelve Karim, que nada espera del seleccionador Didier Deschamps

Quien esperó al jugador en España al regresar de aquel paso por la cárcel era Florentino Pérez. Agradecido, corresponde a ese relato que habla del francés como el jugador favorito del presidente del Real Madrid: ” Yo sé que es mi presidente, pero para mí es como de la familia. Lo siento así”. Y, no obstante, Florentino tendrá que decidir este verano si se desprende de su predilecto, si ficha a un goleador más convencional y sucumbe a la presión de esa parte de la grada y la prensa que destacan los fallos de Benzema y no tanto los aciertos

Por lo demás, Karim parece un tipo contento, con contrato renovado hasta 2021 y algún susto al volante como único sobresalto. En las páginas de una publicación llamada “la feria de las vanidades” se pavonea con su carísima ropa de rapero de alta costura, posa como el ídolo del hip-hop que le gustaría ser y, en general -no esperábamos menos de él-, parece bastante relajado.