Si fuera un suplente normal, el gol que Gareth Bale le marcó este sábado al Leganés serviría como reivindicación. El galés puso interés en el partido, pareció metido en el asunto, no que le resbalase un duelo intrascendental para su Real Madrid. Cazó un gol de delantero centro tirándose al suelo para cazar el balón en el área rival. Si fuera un suplente normal, que no hubiese costado 100 millones de euros y encarnase al mejor jugador británico de los últimos años, Bale tendría el derecho de salir después ante la prensa, pedir minutos en el siguiente partido, señalarse su nombre en la camiseta,… esas cosas. Pero es que Bale no es ese tipo de jugador, e intenta adaptarse de la mejor manera posible a su nueva realidad en el Madrid. 

Porque Gareth es muy suplente, con escasos visos de que su buen partido en un en general muy gris partido del Real Madrid ante el Leganés, vecino mucho más pobre de la comunidad madrileña, pueda revertir esa situación con un plazo de tiempo lo suficientemente corto y eficaz como para que Zinedine Zidane decida alinear a Bale ante el Bayern de Múnich. No ya de titular, sino incluso saliendo desde el banquillo. Y si lo hace, es porque la cosa pinta muy mal para el Madrid. Bale ha participado en un total de 34 partidos en todas las temporadas, pero con apenas 2000 minutos de juego. Y en la Champions League, que es lo que de verdad le interesa al Real Madrid, Bale apenas ha marcado 1 gol y no es titular en un duelo de la competición desde septiembre. No jugó ni un minuto ante la Juventus en la ida de los cuartos y ni un minuto ante el Bayern de Múnich en la ida de las semifinales. 

El Real Madrid reservó ante el Leganés a Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos, Varane, Isco, Carvajal, Nacho, Modric y Marcelo, y Kroos y Marco Asensio apenas jugaron la última media hora. Gareth Bale es un recambio para que Zidane reserve a sus piezas importantes para enfrentarse al Bayern y defender el 1-2 de la ida. En ese sentido, es un Achraf, un Marcos Llorente, un Vallejo, un Borja Mayoral más. “Entre comillas puede haber jugadores más importantes que otros. Pero para mí todos son importantes. Todos tienen derecho a pensar que son titulares. Yo sólo tengo que elegir qué jugadores deben jugar y cuáles ser cambiados. Para mí sigue siendo muy importante. Sigue siendo ese jugador que puede aportar. Podemos hablar de Bale, pero son elecciones”, defendió Zidane el rol de Bale.

Vamos, que difícil que juegue ante el Bayern el partido más importante de la temporada después del partido más importante de la temporada, que ya fue el de la Juventus. El autor del 2-1 ante el Leganés fue Borja Mayoral, que como no es Gareth Bale sí pudo saborear algo más el gol que le permite al Real Madrid defender su tercer puesto en la Liga. Todo eso le suena al galés a chino. Por muy segundo máximo goleador que sea a pesar de no jugar lo suficiente, o de haberse estrenado coo capitán del equipo.