En la lista de la España para el Mundial de Rusia 2018 no está Santi Cazorla. No es ninguna sorpresa, pero podría haberlo sido si una lesión no se hubiese atravesado hace ya demasiado tiempo en su camino. El asturiano, compañero de generación de Xavi, Iniesta, Silva, Cesc y otros excepcionales centrocampistas que alumbraron la mejor etapa de La Roja, se había quedado fuera también de las listas de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, pese a que su talento no desmerecía al de sus coetáneos. Pero hace tiempo que las esperanzas de Cazorla son más modestas. Pasan simplemente por poder volver a jugar al fútbol a sus 33 años. El Villarreal, uno de sus antiguos clubes, le ofrecerá una última oportunidad

Santi Cazorla es una persona muy querida en el Villarreal, creció aquí y se fue casi obligado. Las necesidades obligaron a su salida. Es una persona muy querida, con una situación muy especial por su lesión de la que se está recuperando”, explicó este lunes el presidente del club castellonense, Francisco Roig. El menudo jugador había vestido la camiseta amarilla entre 2003 y 2011, con excepción de un año que pasó en el Recreativo de Huelva. “Tiene las puertas abiertas para todo en lo que podamos ayudarle y tener una buena relación. Ya se verá lo que sucede en el futuro”, concretó el dirigente con cautela. 

Y es que el Villarreal lo que le ofrece a Cazorla es hacer la pretemporada, pero sin garantías de que pueda formar parte de una plantilla que ha terminado quinta en La Liga y jugará Europa League la próxima campaña. Por calidad, el que fue director de orquesta del Arsenal desde su marcha a la Premier League en 2012 tendría sitio en cualquier equipo. Sin embargo, resta por conocer su capacidad física para competir en el primer nivel. Se ha pasado un año y medio en blanco, acumulando once de intervenciones para resolver los múltiples problemas padecidos en su pie derecho

Si esta tentativa fracasa, podría suponer el adiós del internacional al fútbol de élite. Su contrato con el Arsenal concluía este verano y los rumores que llegaban desde Inglaterra hablaban de ofrecimientos del club para conservarlo como parte del staff técnico, nunca como jugador, si finalmente era Mikel Arteta el elegido para sustituir a Arsene Wenger en el banquillo del Emirates Stadium.

Ante la posibilidad de quedarse en la estructura de un club tan apetecible como el londinense, Cazorla ha apostado por volver a sentirse futbolista y demostrar que todo el calvario de intervenciones quirúrgicas padecidas ha merecido la pena. El futbolista no luchará este verano por alzar la Copa del Mundo, pero sí por ganar un trofeo personal muy importante. 

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