Cuando se dice que la Segunda División española es una categoría dura y larga no se trata de ninguna exageración. Porque hoy, cuando ya hace varias semanas que gran parte de los equipos profesionales de toda Europa están de vacaciones, arrancan el playoff de ascenso a Primera. Ese todo o nada en el que cuatro equipos pelearán por el último billete a la élite del fútbol español después de un maratón de 42 jornadas sin apenas descanso.

Zaragoza, Sporting de Gijón, Valladolid y Numancia, por este orden en la clasificación, serán los que se batan en duelo para decidir quién acompaña a Huesca y Rayo Vallecano, que lograron el ascenso al primer escalón del fútbol español de manera directa, como los dos primeros clasificados del torneo. El formato es simple: semifinales y final a ida y vuelta. El mejor clasificado tendrá la ventaja de campo, con la particularidad de que no hay tanda de penaltis. Si el resultado es de empate al final de la eliminatoria (sí habrá prórroga) avanzará el equipo que terminó más arriba en la tabla al final de la temporada regular.

Real Zaragoza – CD Numancia

Tercero contra sexto abren el fuego este miércoles en Los Pajaritos de Soria. Se trata de, a priori, un duelo desigual entre dos rivales que llegan en rachas opuestas. El Numancia se metió a última hora y después de llegar muy justo al final de liga con una de las plantillas más limitadas de la competición. Ganó uno de sus últimos cinco encuentros, pero le sirvió para llegar al playoff. Su gran virtud es la solidez defensiva, quinto equipo menos goleado de la categoría, y la responsabilidad del gol está repartida, sin ningún jugador que alcanzase los diez tantos.

Todo lo contrario que en el equipo maño, donde Borja Iglesias acapara todos los focos. En su año de debut en Segunda, el gallego ha sido uno de los mejores delanteros, firmando 22 dianas. A él, como al equipo, le costó arrancar, pero Natxo González dio con la tecla en la segunda vuelta y sólo han perdido cuatro partidos en 2018. Partir como tercero le da además una ventaja importante para poder jugar con el resultado.

Sporting de Gijón – Real Valladolid

La dureza de la Segunda División la refleja perfectamente que el Sporting haya sido el recién descendido mejor clasificado. Y mucho han tenido que sufrir los asturianos, también fuera del campo con la muerte de un símbolo como Quini. A mitad de temporada cambiaron de entrenador y la llegada del exvalencianista Rubén Baraja al banquillo revitalizó al equipo. Eso, unido al retorno del hijo pródigo Jony, lanzó al conjunto rojiblanco, que dejó escapar la tercera plaza en la última jornada y espera no tener que arrepentirse.

En el Valladolid también hubo relevo en el banquillo, aunque mucho más tardío. El excentrocampista del Espanyol y del Deportivo de La Coruña Sergio González cogió al equipo para el sprint final y logró mantener la tensión agarrado a los goles de Jaime Mata. A sus 29 años, el delantero ha hecho historia con 33 tantos, superando los registros combinados de sus tres temporadas anteriores en Segunda y amenazando con ser un factor decisivo en estos playoff.

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