Viste traje en el banquillo y le sienta bien la corbata, uno de los requisitos que debía cumplir el nuevo entrenador del Real Madrid, según avanzó uno de los diarios de cabecera de la afición merengue. Julen Lopetegui tiene esa y muchas otras cualidades que le han valido ser el elegido para ocupar el hueco dejado por la espantada de Zinedine Zidane. Lo que también tiene el técnico guipuzcoano de 51 años es trabajo, y mucho: es el seleccionador que debe dirigir a España en el Mundial de Rusia que comienza en menos de 48 horas. 

La elección del club campeón de la última Champions League causó tanta sorpresa en primera instancia como preocupación a los pocos minutos de que la noticia reposase en la cabeza de los aficionados. El nombre de Lopetegui no figuraba en ninguna quiniela de posibles sustitutos de Zizou hasta que se comenzó a deslizar el rumor poco antes del anuncio oficial. La reacción del club de Chamartín fue atajar la especulación de inmediato con un comunicado anunciando el vínculo por tres años del que había sido portero madridista y entrenador de Rayo Vallecano y Porto: “Julen Lopetegui se incorporará al club tras la participación de la selección española en el Mundial, después de dos años al frente del equipo nacional”.

Esas últimas palabras dan a entender que el preparador podría finalizar su vínculo con la Federación Española de Fútbol pese a haber renovado su contrato hasta 2020 el pasado 22 de mayo, en el que fue uno de los primeros actos de Luis Rubiales como nuevo presidente de la institución. La otra opción sería que compaginase los dos cargos, una solución infrecuente entre las selecciones de primer nivel mundial y que, según algunas informaciones, no se va a producir, pues Rubiales habría llegado a un acuerdo previo con el entrenador.

La prensa y la afición española discuten a estas horas la oportunidad del anuncio, que cae como una bomba sobre el combinado que juega este viernes contra Portugal un partido decisivo para su suerte en la Copa del Mundo. Por un lado, podría ser contraproducente que la selección tuviese que aguantar el peso de la rumorología sobre su entrenador durante todo el torneo. Por el otro, se critica que Lopetegui pueda distraerse ahora con la preparación de la próxima temporada de su nuevo club donde debe afrontar aspectos tan importantes como la continuidad de Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, o posibles fichajes de relumbrón como el de Neymar Jr.

Una de las ventajas que Lopetegui aportará en su llegada al vestuario del Estadio Santiago Bernabéu es la de haber conocido y entrenado al núcleo español del equipo: Sergio Ramos, Isco, Carvajal, Asensio, Lucas Vázquez y Nacho, todos ellos miembros de su convocatoria para Rusia 2018. Cabe pensar que los futbolistas habrían avalado su contratación ante la planta noble del club.

Tras una etapa irregular en Oporto, el técnico vasco ha hecho de la selección un bloque muy fiable, que llega como uno de los favoritos a alzar el Mundial. Si lo logra, la sombra de Zidane pesará menos a su llegada a Madrid.  

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