Antoine Griezmann es uno de los futbolistas que mejor se lo está pasando este verano. Y eso que el Mundial de Rusia ni ha comenzado. El francés continúa sin resolver su futuro, al menos en público, pero lejos de vérsele incómodo y con prisa por cambiar esa situación, parece disfrutar con todo el circo que se ha montado a su alrededor. No piensan igual Atlético de Madrid y Barcelona, candidatos finales para la estrella gala y que están pendientes de una decisión para planificar el resto del verano.

Porque Griezmann sí asegura tener tomada la decisión, y tanto en el Metropolitano como en el Camp Nou se creen que serán los ganadores de la puja. El culebrón con el conjunto culé viene de lejos, con amenaza de denuncia incluida, y hace unas semanas parecía que estaba hecho, con declaraciones públicas del presidente y jugadores muy destacados del Barça seduciendo al delantero. Algo ha cambiado recientemente y ahora mismo son muchos los que se atreven a aventurar que seguirá vistiendo como rojiblanco.

El propio Griezmann, consciente de la importancia que tiene su presencia en la selección francesa, había adelantado que anunciaría su decisión antes de que comenzara el Mundial. No lo hizo después del encuentro en Estados Unidos y hoy, en una rueda de prensa previa al inicio de la competición, su respuesta ha sido tan rotunda como incomprensible: “No voy a hablar de ello, no es el lugar ni el momento“.

Y así, en un abrir y cerrar de ojos, dejó a los dos equipos que suspiran por él con un palmo de narices. Las directivas de Atlético y Barcelona deben decidir ahora cómo afrontan la situación. Porque haga lo que haga, el perdedor en esta batalla saldrá tocado. Si se va, Simeone tendrá que buscar la forma de invertir la gran cantidad de dinero que ingresen por su pieza clave, mientras que si decide no moverse, será el conjunto culé el que tenga que moverse para dar un golpe de efecto con otro fichaje de relumbrón para no decepcionar a Messi en otro mercado de fichajes.

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