Ni Alisson (al menos por el momento), ni Courtois, ni De Gea, ni Oblak. El portero que ha fichado el Real Madrid se llama Andriy Lunin, tiene 19 años, es ucraniano y procede del FC Zorya Luhansk. Y su anuncio, el primero de la era Julen Lopetegui al frente del club, ha dejado a muchos rascándose la cabeza. Un buen puñado de equipos europeos aguardaban a la decisión del club español sobre su portería para definir las suyas, pues la elección que haga Florentino Pérez para ese puesto puede iniciar un dominó en el que varios guardametas cambien de escudo. Lo que ocurre es que nadie acierta a saber qué pinta el rubio y larguirucho (mide 1,91 metros) joven en todo esto. 

Lunin ha firmado por seis temporadas después de que el Madrid pagase 8,5 millones de euros por el traspaso, que podría incluir unos 4 millones extra en variables. La prensa cercana al club mantiene que el muchacho es un joven valor, con experiencia internacional (dos convocatorias con la selección absoluta de Ucrania y una participación en la Europa League) y codiciado por otros clubes europeos que podrían aspirar a una cesión. 

A Lopetegui, que fue portero en su etapa de futbolista, corresponderá valorar si puede formar parte de la primera plantilla, tiene que bajar a foguearse en el club filial de Segunda División B o debe seguir adquiriendo experiencia fuera del Santiago Bernabéu. Si permanece en la disciplina blanca, la etapa Zidane en el Real Madrid puede terminar de forma definitiva. Y es que aunque su padre dio la espantada, Luca Zidane sigue siendo portero del equipo, al que (quizás porque sabía que se iba a marchar) su progenitor regaló una titularidad en el último partido de La Liga. Pero un club como el actual campeón de la Champions League no puede permitirse dos metas imberbes en su carísima plantilla. 

Así que corresponderá al nuevo entrenador descifrar qué representa Andriy Lunin. Porque quizás estamos asistiendo a los primeros pasos del nuevo plan del presidente que patentó aquellos de “zidanes y pavones”, uno que consiste en crear la selección mundial millennial. No en vano el portero compartirá pretemporada con el aguardado Vinícius Júnior, el joven brasileño que el Real dejó en barbecho en Brasil un par de temporadas, el mismo plan que va a seguir con su última contratación, Rodrygo Goes, del Santos

Pero también puede ocurrir que Lunin sea otro codazo más en la dirección de Keylor Navas, ese portero que no acaba de darse por aludido por más que una y otra vez le recuerden, no se entiendo muy bien por qué, que no posee el glamour suficiente para ser el titular de un Madrid de leyenda. Navas, mientras tanto a lo suyo. Mientras su club fichaba competencia joven, él paraba todo cuanto podía en Rusia 2018 al temible ataque de Brasil. Sin embargo, esta vez no bastó y Costa Rica quedó eliminada. Keylor llegó a Chamartín tras un Mundial y puede que se marche tras otro. 

No Hay Más Artículos