Apenas había comenzado el año y, como en todos los periodos de mercado recientes, Diego Costa tenía su espacio reservado en casi cualquier portada. El atacante hispano-brasileño quería emigrar al fútbol chino. Sin embargo, el Chelsea se negaba a venderle en aquel momento y prefería hacerlo en verano. Antonio Conte firmaba una paz temporal en beneficio de su equipo. La guerra podía esperar.

La mecha definitiva se encendía a mediados de junio. En una concentración con la selección española, Costa anunciaba públicamente que no contaban con él. Que Conte se lo había comunicado con un mensaje. Que tendría que buscarse un nuevo equipo…

Pero hasta en una galaxia muy, muy lejana sabrían mencionar el club al que desearía marcharse el delantero de Lagarto. De hecho, durante sus ampliadas vacaciones, él mismo hacía bien poco por disimularlo. Cariños a Conte incluidos.

Ya a principios de agosto, y como respuesta a las amenazas del abogado de Costa, a Conte y al Chelsea no les quedaba más remedio que contraatacar. Su argumento principal: que tanto el delantero como sus representantes conocían la posición del técnico y del club desde el pasado mes de enero.

Con el cierre del mercado aproximándose y Costa todavía en su país natal, el máximo goleador del Chelsea durante el pasado curso ha incrementado la llama con una incendiaria entrevista en el Daily Mail. Donde no se calla absolutamente nada. Entre otras cuestiones, lamenta que se le haya tratado como un criminal y acusa a Conte de falta de carisma.

El Chelsea, envuelto en un tumultuoso arranque de temporada, respondió anunciando una sanción para el jugador por su ausencia injustificada a los entrenamientos. Pero el Mail, en otra despiadada revelación, añadió más leña todavía: según este medio, varios miembros del vestuario del club londinense se están posicionando del lado del futbolista hispano-brasileño.

Sea cierto o no, podemos estar convencidos de no haber vivido el último episodio de este apasionante divorcio. Porque mientras todo esto sucede, el Atlético de Madrid sigue a la expectativa… ¿O el Deportivo de La Coruña?