Cuánto puede esconderse tras un simple amistoso. A principios de semana, el Girona superaba al Manchester City en Montilivi por 1-0. Pero, ¿era esta otra simple pachanga veraniega? Por supuesto que no. Detrás del telón, una hermandad. Una que, como otras lo estuvieron en el pasado, ya se encuentra bajo los focos de la UEFA.

El cuadro catalán, recién ascendido a Primera División, cuenta como máximo accionista con Media Base Sports, grupo propiedad de Pere Guardiola. Sí, su hermano. El tema es que City Football Group planea convertirlo en otro de sus cromos. Como lo son el New York City de Villa, el Melbourne City, el Yokohama Marinos y el Club Atlético Torque.

Por lo de pronto, los lazos entre ambos clubes son muy estrechos. El Girona cuenta en sus filas con cinco cedidos procedentes de Manchester (Maffeo, Marlos, Aleix García, Douglas Luiz y Kayode). Cinco, por ahora. Porque es de esperar que lleguen más. Tanto interés y tanto apoyo han levantado ciertas sospechas en Suiza, en unas oficinas que ya han afrontado casos similares.

Este mismo verano, la todopoderosa Red Bull debió testificar ante la UEFA para permitir tanto a Salzburgo como Leipzig participar en la próxima Champions League. El organismo europeo acabó aceptando los documentos de la popular empresa de bebidas energéticas: “Del Salzburgo tan solo somos patrocinadores”. De poco sirvió todo el revuelo, ya que el club austriaco cayó eliminado en la fase previa ante el Rijeka croata.

En cualquier caso, la doble propiedad es una realidad reciente pero cada vez más habitual. Ahí está el ejemplo de la familia Pozzo con el Udinese y el Watford, o el extraño vínculo ruso entre el Chelsea y el Vitesse…

Si bien nunca se ha reconocido de manera oficial, el club inglés nutre cada año a sus colegas holandeses con legiones de cedidos. Y es vox pópuli la amistad entre Roman Abramovich y Alexander Chigirinsky, dueños de ambas entidades. Tanto, que incluso se han llegado a publicar oscuras historias sobre lo que puede y no puede hacer el Vitesse.

El tiempo dirá, pero con tales precedentes, el Manchester City debería estar ojo avizor sobre lo que sucede por Montilivi.

No Hay Más Artículos