Uno de los equipos que están en el bombo de la Champions League levantará la «orejuda» al cielo de Kiev en la noche del 26 de mayo de 2018. Sin embargo el principal torneo europeo ya tiene un campeón sentimental: se trata del FK Qarabağ Agdam de Azerbaiyán, el equipo de una ciudad que existe en los mapas pero que en la realidad es apenas una ruina, el vestigio de una guerra.

Los que crecieron en la década de los ochenta recuerdan la aparición cotidiana en los telediarios de un nombre exótico: Nagorno Karabaj. En esa región del Cáucaso Sur, coincidiendo con la caída del régimen soviético, se desarrolló un conflicto territorial entre armenios y azeríes que desembocó en un estallido bélico con cerca de 30.000 muertos, algunos de ellos víctimas de una limpieza étnica, y más de 100.000 desplazados.

El alto el fuego de 1994 no sofocó del todo la tensión en la pequeña república controlada por armenios e incrustada en el medio de territorio de Azerbaiyán. Las escaramuzas que hacen temer por una nueva guerra continúan más de 20 años después.

Los Caballeros de Karabaj, como se conoce al club que luce dos caballos rampantes en su escudo, también inició un éxodo por causa del conflicto. De Agdam solo conserva el nombre. Su sede y su estadio están en Bakú. Por allí desfilarán ahora las mayores estrellas del fútbol continental después de que el Qarabag se vengase del Copenhague.

Los daneses derrotaron por un total de 10-0 a los azeríes en una eliminatoria de la extinta Recopa de Europa de 1999. Esta semana fueron los caucásicos los que apearon a los nórdicos. Pese a la derrota por 2-1 en Dinamarca, hicieron valer la ventaja de 1-0 lograda en la ida. Entre los jugadores que festejaban el triunfo había dos futbolistas españoles: el ex-pivote del Sporting de Gijón y del Getafe, Míchel; y un medio ofensivo curtido en las categorías de bronce, Dani Quintana.

El equipo fundado en 1951 en Agdam va a competir en la Champions League, su mayor logro, pero el himno de la competición solo se podrá escuchar a 450 kilómetros de distancia de aquella ciudad que las armas convirtieron en un pueblo fantasma.

No Hay Más Artículos