El PSG ha roto el mercado este verano. Después de varios años dejándose notar con inversiones considerables por jugadores como Cavani o Di Maria, el club parisino ha dado un paso más para ampliar su repercusión fuera de las fronteras francesas. Su forma de llamar la atención fue bastante efectiva: 222 millones de euros por Neymar. Al Khelaifi mataba así dos pájaros de un tiro, no sólo firmando el traspaso más grande de la historia del fútbol, sino quitándole uno de los mejores jugadores del mundo a uno de los grandes de Europa como el Barça.

Por si no había sido suficiente, pocos días antes de que se cerrara el mercado el PSG cerraba otra incorporación millonaria haciéndose con Mbappé, posiblemente el joven más prometedor del planeta fútbol. En este caso también se adelantó a otro equipo español, ya que el Madrid llevaba varios meses intentando seducir al ya ex del Mónaco. Con estos dos fichajes, el conjunto galo espera recuperar la hegemonía en la competición doméstica y subir, por fin, el último escalón que le falta para sentarse a la mesa con los mejores en la Liga de Campeones.

Pero los réditos que estas megaestrellas le pueden dar al PSG van más allá de lo que puedan hacer sobre el césped, que no es poco, como ya demostraron el pasado fin de semana, en el que tanto Neymar como Mbappé marcaron. Especialmente grande está siendo el impacto del brasileño, tal y como ha reconocido Al Khelaifi en una entrevista al Telegraph: “Es una marca internacional. Todo el mundo se pregunta qué está pasando en Francia y en la liga francesa. Neymar juega en el PSG. Incluso la gente a la que no le interesa el fútbol está hablando de esto”.

El máximo mandatario del club de París reveló que la locura del fenómeno Neymar es de tal calibre que se están agotando las reservas de camisetas con su nombre: “Tenemos que resolver un buen problema. ¡No tenemos camisetas suficientes! Para nosotros esto es enorme. Estuve en Estados Unidos la semana pasada y veía camisetas del PSG por todas partes. Lo mismo en Asia o Latinoamérica”.

Antes de terminar, Khelaifi también quiso responder a las críticas dirigidas hacia su gestión al frente del conjunto francés después de estos dos fichajes. La inflación del mercado y el ‘Fair Play Financiero’ (FPF) han sido dos acusaciones recurrentes durante los últimos meses, sobre todo desde España, pero el catarí lo tiene claro: “Tenemos un año para cumplir los criterios del FPF, hasta junio de 2018. Así que se lo digo a todo el mundo: Que estén tranquilos y se preocupen de sus proyectos, nosotros nos preocuparemos de construir el nuestro“.