La Champions League ha comenzado y todos coincidiremos en que la máxima competición de clubes es más si el Manchester United y Mourinho están en ella. Porque aunque terminó con final feliz, no fue fácil la última campaña para los residentes de Old Trafford, compitiendo en una Europa League en la que todo lo que no fuera proclamarse campeón sería un fracaso.

Mourinho se quedó fuera del olimpo europeo por primera vez en 13 temporadas, mientras que los ‘red devils‘ confirmaban su decadencia después de caer en la fase de grupos el año anterior, superados por Wolfsburgo y PSV. Todo eso parece ya un mal sueño, sobre todo teniendo en cuenta la autoridad con la que el Manchester ha regresado. Recibía en casa al Basilea y se impuso por un 3-0 que incluso se queda corto.

Y eso que no empezó bien el encuentro para los británicos, que al poco de comenzar perdían a Pogba por una lesión muscular. Pero Mou no iba a impedir que un contratiempo le aguara la vuelta a la élite y fue precisamente el sustituto del francés, Fellaini, el que abría el marcador. El belga ya fue clave la temporada pasada en la Europa League y poco a poco se ha ido convirtiendo en un jugador talismán para el de Setúbal. Y también en ocasional meme.

Con el resultado a favor el United supo solventar el encuentro sin problemas en la segunda parte. No hubo demasiada brillantez, pero tampoco opciones de remontada para los suizos. Marca de la casa Mourinho. El duelo también sirvió de estreno por partida doble para Lukaku. A pesar de su trayectoria en la élite, este fue el primer encuentro del belga en la Champions League y lo completó marcando el segundo antes de que Rashford cerrara el marcador. El fútbol europeo tiene una nueva preocupación: Mourinho y el Manchester United han vuelto al máximo nivel.