El portero brasileño Alisson protagonizó uno de los partidos de su vida para evitar la victoria del Atlético de Madrid en Roma, en una nueva demostración de la falta de gol del equipo del Cholo Simeone. Luciano Vietto o Saúl perdonaron ocasiones muy claras y el cuadro colchonero vuelve a casa con un punto que sabe a muy poco en el arranque de la Champions League.

El técnico argentino pobló su centro del campo para anular las llegadas de Radja Nainggolan o Kevin Strootman, uno de los principales peligros de su rival. Y la decisión funcionó. El Atlético fue de menos a más, aunque Saúl ya avisaba nada más empezar. Después, Kostas Manolas casi regalaba el gol a Vietto pero el argentino sigue gafado; pisa área con peligro y en buenas posiciones. Y ya.

Dichos errores hicieron despertar a la Roma, especialmente a través de Nainggolan. El peculiar belga lanzaba en velocidad a Diego Perotti o se atrevía con disparos lejanos, aunque Jan Oblak respondía mejor. Mientras, los colchoneros se desesperaban al ver cómo Manolas salvaba a los suyos en la línea de gol.

Ya en el segundo acto, el Atlético decidió meter una marcha más. Pero ahí empezó el show de Alisson, primero desechando un mano a mano con Vietto y después evitando los varios lanzamientos de Correa, sustituto de su compatriota. Simeone enviaba un claro mensaje introduciendo a Yannick Carrasco por Gabi, aunque de nada sirvió, concretamente porque Saúl marraba la más clara de todas, a puerta vacía y con el meta brasileño en el suelo.

Esa última oportunidad fue el claro reflejo del Atlético en Roma, frustrado ante una falta de gol desesperante. La aplastante victoria del Chelsea ante el Qarabag obliga a los colchoneros a derrotar a los londinenses en la próxima jornada, en el primer encuentro europeo en el Wanda Metropolitano.

No Hay Más Artículos