La Europa League ha sido un terreno propicio para los éxitos del fútbol español en los últimos tiempos. Desde las gestas del Sevilla hasta el agresivo acercamiento del Celta en la temporada pasada. Y los representantes de este curso no quieren quedarse atrás, a tenor de lo visto en la jornada inaugural. Villarreal, Real Sociedad y Athletic de Bilbao cosecharon buenos resultados en su arranque continental, plagando de esperanza sus respectivas campañas europeas.

El primero en presentarse fue el submarino, que recibía la visita de los kazajos del Astana. Fran Escribá se permitía el lujo de hacer rotaciones y el plan salió bien, aunque con cierta dificultad. El cuadro visitante acumuló tropas en su campo desde el inicio y el gol de Sansone parecía hacer justicia al dominio español. Sin embargo, un córner lo trastocaba todo. Escribá envió a Bakambu al campo y el congoleño respondió, encarrilando la victoria que después confirmó Cheryshev.

El Villarreal daba el pistoletazo de salida a la buena jornada española pero la guinda la puso la Real Sociedad. El equipo de Eusebio está de dulce y a los 10 minutos ya vencía por 2-0, gracias al acierto de Diego Llorente y Zurutuza. Poco antes del descanso, la endeble zaga del Rosenborg sentenciaba el duelo con un tanto en propia puerta. Los noruegos, extraditados de la fase previa de la Champions, inquietaban muy poco a Rulli y Llorente de nuevo les dio la puntilla. A la Real solo le queda soñar con su comienzo de temporada.

Finalmente, el Athletic sumó un valioso empate en Berlín ante el Hertha, en su choque más duro de su fase de grupos. Y buena parte de ese 0-0 se debe a su guardameta Iago Herrerín, rotundo salvador ante las claras ocasiones de Plattenhardt, Kalou y Weiser. Los leones, que fueron de más a menos, dejaron sus deberes para San Mamés.

No Hay Más Artículos