El Barcelona de Ernesto Valverde extiende la mano de hierro con la que domina la Liga española a la Champions League. El conjunto culé ganó en Lisboa al Sporting de Portugal y se mantiene líder de su grupo con un pleno de seis puntos. No fue un partido brillante del conjunto catalán, que en las pocas jugadas de inspiración que tuvo se vio frenado por un espectacular Mathieu.

En el reencuentro con su ex equipo, el francés se mostró motivado como en el Camp Nou ya no recordaban y dejó claro que tenía cuentas pendientes con el Barça. Dos veteranos como él y el ex madridista Coentrao fueron capaces de mantener a raya el ataque comandado por un Messi que esta vez sí estuvo demasiado solo.

No hay mejor reflejo de lo que fue el encuentro que el tanto que lo decidió. Tras una primera parte sin apenas ocasiones, el equipo español fue capaz de abrir el marcador nada más salir de los vestuarios. Fue un uruguayo el que marcó, pero no Luis Suárez. En una carambola difícil de repetir si lo volviesen a intentar, el remate del azulgrana rebotó en el pecho de su compatriota Coates para batir a Rui Patricio.

Pocas más noticias hubo del Barça, que terminó sufriendo en el José Alvalade. El Sporting le quitó el balón en el tramo final de encuentro y se fue arriba con todo. Su juventud y descaro son un gran arma y el conjunto luso es siempre muy vertical, pero esa misma inexperiencia es la que le hace tener problemas en esos metros finales en los que les falta pausa.

Gelson Martins y Bruno Fernandes, el gran descubrimiento lisboeta, fueron un incordio para la zaga culé, donde sólo Umtiti parecía mantener el tipo. Y a dónde no llegó el central francés, lo hizo Ter Stegen, de nuevo salvador al tapar con acierto un fuerte disparo del propio Fernandes en la mejor ocasión local en todo el encuentro.

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