«Luis Alberto, el nuevo ídolo del Lazio». «Luis Alberto show». «Luis Alberto Mania». Son algunos titulares en Italia tras la última actuación del gaditano para la Lazio, que goleó 6-1 al Sassuolo. El equipo romano es cuarto en la Serie A (y más importante, justo por encima de la Roma) y una pieza clave en el equipo de Simone Inzaghi es Luis Alberto, que arranca su segunda temporada en la Lazio y que, tras algunas dudas y un traspaso considerable, empieza no sólo a convencer, sino a enamorar.

Ante el Sassuolo, Luis Alberto anotó dos goles y repartió una asistencia. Marcó de falta en un lanzamiento espectacular el 1-1, que rescató a la Lazio justo antes del descanso. Luego, en la segunda parte, recogió un rechace del portero ante un intento de Inmobile, recortó con frialdad, dejó pasar rivales por el área y definió a la perfección el 3-1 para su primer doblete con la camiseta celeste. Antes, ponía un córner en la cabeza de De Vrij, y también participó de manera decisiva en la gestación del cuarto.

Luis Alberto fue sustituido en el minuto 72 y se llevó una ovación del Olímpico, el mismo Olímpico que dudó de él la pasada temporada y le llamaba Lupo Alberto, un personaje de dibujos animados un tanto perdedor y que además es un lobo (símbolo de la Roma). Ahora, muchos creen que es un águila, como la que luce en el escudo de la Lazio. «Sabía que podía marcar, tengo mucha confianza en mí mismo. Se lo dedico ami mujer, que está embarazada, y a mi hija. Mi objetivo es meter al equipo en la Champions League y llegara a la selección española», dijo Luis Alberto tras el partido en su mejor esfuerzo de italiano de Jerez, mejor en cualquier caso que los míticos intentos de Joaquín.

Luis Alberto fue fichado por la Lazio del Liverpool por 5 millones de euros, una inversión nada desdeñable para el club romano, que no maneja una cartera como la de sus vecinos. El español llegó al club inglés en el 2013 pero apenas jugó con la camiseta red una docena de partidos. El Liverpool lo cedió a Málaga y Deportivo de La Coruña, y ahí empezó a destacar. Sobre todo en el club gallego, con 6 goles y 8 asistencias decisivas para la permanencia y una sociedad con Lucas Pérez que dio mucho que hablar.

Pero las puertas del club de Anfield siguieron cerradas. Pudo volver a A Coruña pero su cesión era demasiada cara y el traspaso inalcanzable para el Dépor. La Lazio le hizo un hueco y Luis Alberto reinventó su fútbol. Alejado de la banda, casi siempre que ha actuado con la camiseta celeste lo ha hecho como centrocampista por el medio o mediapunta, iniciador del juego o galvanizador del ataque, un rol alejado de su perfil de gambeteador y último pase. Luis Alberto ha ampliado su currículum cuando las lesiones se lo han permitido, y el arranque de esta temporada apunta a su consolidación en el Calcio, algo parecido a lo que ocurre con su paisano y excompañero en el Liverpool Suso.

«El secreto de mi crecimiento es el trabajo: mío, del equipo, del entrenador y sobre todo de mi mental coach Juan Carlos Álvarez Campillo», reconoció Luis Alberto a la prensa italiana a mediados de septiembre, cuando sus actuaciones comenzaron a producir titulares. Álvarez Campillo es un especialista en motivación que ha escrito algún libro sobre fútbol. «He ganado confianza y he mejorado internamente. En febrero llegué a pensar en dejar el fútbol», cuando las lesiones y la poca confianza de Inzaghi le tenían deprimido en Roma. Ahora, Luis Alberto vuelve a disfrutar como hacía en Riazor, con mucha más repercusión.

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