Pep Guardiola parece haber armado por fin el Manchester City que él quería. Después de una primera temporada decepcionante, el conjunto inglés ha empezado la temporada como un tiro. Ni siquiera lesiones como las de Mendy parecen afectar a un grupo que con su triunfo de este fin de semana ante el Stoke se coloca ya como líder en solitario después del empate del otro equipo de Manchester ante el Liverpool.

Y como no podía ser de otra forma con el técnico catalán al mando, el City no sólo está logrando resultados, sino también encandilando a todos con su juego. La clave de la mejoría con respecto al año pasado puede estar en la defensa, con sólo cuatro goles encajados en siete partidos, pero lo más importante es que el equipo sky blue se ha convertido en una máquina imparable de hacer goles.

En las siete jornadas que van de Premier League, el Manchester City acumula 29 tantos a favor, más de cuatro por encuentro. Ante los ‘potters’ hicieron siete y, aunque pueda sonar exagerado, se quedan cortos. Dominaron a su rival de principio a fin liderados por un Kevin De Bruyne que este año sí parece dispuesto a dar el paso que le faltaba para entrar en la élite.

El belga no marcó, y no fue por intentarlo, pero participó en cuatro goles, dos de ellos asistiendo directamente, y complementa a la perfección con su verticalidad la pausa de Silva. Todos son buenas noticias para Guardiola después de una semana polémica por unas declaraciones que molestaron a Pochettino. Porque además esta última exhibición ha sido sin su máximo goleador, el ‘Kun’ Agüero, pero el argentino ya está recuperado del accidente de coche que sufriera hace unas semanas en Holanda. No parece que los goles se le vayan a acabar al City próximamente.

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