David de Gea tenía un tic cuando saltó a la élite del fútbol en el Atlético de Madrid: tendía a usar demasiado sus piernas, como un portero de fútbol sala, en situaciones de lo más insospechado. Era una reacción instintiva que le llevaba a tirarse al suelo casi como si fuera a hacer un tackle en lugar de estirar los enormes brazos que tiene. Y aunque ha pulido sea tendencia y ha dejado paradas memorables con las manos extendiendo su larga anatomía, este sábado en Anfield De Gea volvió a sus años de juvenil para salvar al Manchester United con una parada con el pie que sólo se explica desde los más básicos instintos de su condición de portero.

La actuación de De Gea fue la mejor noticia del United ante el Liverpool, que rabió con el 0-0 final ante un rival rácano, que apenas quiso buscar la portería contraria y se llevó las críticas de la prensa y el equipo local por su actitud. Jose Mourinho no quería perder en Anfield y cosechó el empate que parecía satisfacerle, a pesar de perder la comba del Manchester City en lo alto de la clasificación de la Premier League. ¿Puede permitirse el United que De Gea sea su mejor jugador cuando persigue volver al trono inglés y quizás también a las últimas rondas de la Champions League?

Ante el Liverpool, bastó la figura de Coutinho para que el United se quedase sin balón casi todo el partido. Lukaku, que llevaba siete partidos seguidos marcando, debió ser expulsado porque sus actuaciones más destacadas durante el juego fueron dos duras faltas a rivales. No hubo noticias de los Matic, Herrera, Mkhitaryan y demás. El Manchester United renunció a la pelota y, sobre todo, a explotar los endémicos problemas defensivos del Liverpool de Jurgen Klopp, incapaz de plasmar en el equipo red la apisonadora que fue el Borussia Dortmund en una base constante.

La frustración del carismático técnio alemán empieza a filtrarse poco a poco en sus declaraciones. «El United vino a por un punto y lo tiene. Seguro que en el Liverpool no puedes jugar de esta manera, pero para el Manchester United está bien. Es difícil crear 20 ocasiones contra un rival que sólo quiere defenderse», espetó Klopp tras el 0-0. El ex del Dortmund dijo en la previa al Liverpool-United que el día en que sienta que no puede ganar la Premier saldrá del club de Anfield. La presión empieza a dejarse sentir en el alemán, porque el Liverpool no compite del todo en lo alto de la clasificación ni en el mercado de fichajes. Y aún encima, De Gea es el portero que el Liverpool no ha tenido en décadas. Y este sábado fue la diferencia entre un equipo y otro. La duda es si es un buen síntoma para el United.

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