En muchas ocasiones, y apoyado por su relevancia e impacto a nivel internacional, el fútbol se convierte en algo más que un deporte. Se transforma, esas veces, en un referente social. Una especie de plataforma en la que lanzar mensajes de muy diversa índole a un número mayúsculo de destinatarios (a veces en el sentido equivocado). Este pasado fin de semana, varios futbolistas del viejo continente enviaron el suyo, de diferente forma, aunque con un objetivo muy claro: denunciar la esclavitud y la subasta de personas en Libia.

Uno de esos jugadores fue el centrocampista francés del Valencia Geoffrey Kondogbia. El ex de Inter, Mónaco o Sevilla abandonó el estadio del Espanyol tras una nueva victoria de su equipo luciendo una camiseta de apoyo a esos seres humanos explotados en el país africano. Al finalizar el choque, reapareció en las redes con la frase grabada en su elástica: “Fuera del fútbol, no estoy en venta”.

La rebelión a la que se refiere el futbolista galo hace referencia al sobrecogedor reportaje publicado la pasada semana por la CNN, en la que aparece una inhumana puja de esclavos en Libia. A raíz de esa información y esas imágenes, las Naciones Unidas han alzado la voz y exigido que se abra una investigación inmediata para terminar con una situación que parecía superada por los tiempos.

Y mientras el mundo observa horrorizado, otros futbolistas también dedicaban sus goles a las personas explotadas. Fue el caso de Paul Pogba, que reaparecía tras su larga lesión para liderar al Manchester United en su triunfo sobre el Newcastle. El francés celebró su tanto simulando tener las manos encadenadas, en otro claro mensaje contra la esclavitud.

Exactamente lo mismo que Pogba hizo el marfileño del Levante Cheikh Doukoure, que dedicó su primera diana en la Liga española reclamando el fin de estas incalificables prácticas. Ojalá que todos estos mensajes calen muy hondo, al igual que el documental de la CNN, para poner fin a esta barbarie. Porque en nuestro mundo no puede haber sitio para la esclavitud.