Si ha habido un protagonista en el planeta fútbol durante los últimos meses ese ha sido Nasser Al Khelaifi. El jeque qatarí, presidente del PSG, sacudió el mercado en verano con los fichajes de Neymar y Mbappé para completar un súper equipo que está haciendo temblar a toda Europa. Khelaifi es sólo uno de los varios millonarios que han llegado al fútbol en la última década, pero sus ansias de dominio van más allá del deporte rey.

En 2011 se hizo cargo del club parisino, pero es también presidente de uno de los grupos mediáticos más importantes como BeIN Media Group. No era suficiente y hace unos días Al Khelaifi viene de ser nombrado presidente de la Federación Asiática de Tenis (ATF). Su relación con la raqueta no viene de ahora, ya que Al Khelaifi fue tenista profesional durante la década de los 90 y principios del presente siglo. Fue integrante del equipo de Copa Davis de Qatar y llegó a participar en dos torneos ATP, cayendo en ambos en primera ronda.

El jeque es precisamente presidente de la Federación de Tenis, Squash y Badminton de Qatar, y en los últimos años ya había pertenecido a la junta de la ATF, como vicepresidente responsable de la zona más occidental. En la última junta, celebrada en Jakarta, Al Khelaifi fue elegido como nuevo mandatario y suma así un nuevo cargo que le permite expandir su influencia en el deporte mundial.

No todo es un camino de rosas cuando alguien se expone tanto a los focos y recientemente también ha protagonizado alguna noticia turbia relacionada con la corrupción, por no hablar de las acusaciones de incumplir el fair play financiero en el mundo del fútbol y la correspondiente queja del fútbol español. Pero todo esto no ha sido un problema para Al Khelaifi, que en todas sus manifestaciones públicas se ha mostrado muy tranquilo y no parece que nadie pueda detenerlo si decide ampliar su imperio.

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