Hace unos partidos, el titular era que sólo Ter Stegen le aguantaba el ritmo a Leo Messi en el Barcelona. Ahora, poco a poco, se puede decir que el portero alemán empieza a ser tan determinante como el argentino en esta versión gris del equipo azulgrana en las últimas semanas de competición. El Barça empató ante la Juventus 0-0 en Turín, un resultado que certifica su pase a octavos de final de la Champions League como primero de grupo, le mantiene invicto esta temporada, sigue sin encajar apenas goles… Y sigue sin enamorar, cada vez más aburrido y dependiente de una chispa de Messi para despertar la admiración del espectador.

Messi fue suplente ante la Juventus, un descanso para jugar la última media hora y afrontar con algo más de piernas frescas el duelo liguero ante el Valencia que puede ser decisivo para el título. Sin la Pulga, la poca imaginación y cambio de ritmo que tiene este Barcelona de Valverde queda casi en exclusiva para Iniesta, huérfano de socios. Con Paulinho como segundo delantero más que centrocampista de largo recorrido y con Luis Suárez que sigue con los pies cambiados de tan impreciso, el juego no llegaba a ningún lado. Apenas una falta lateral colgada por Rakitic y que nadie desvió encontró el palo izquierdo de Buffon. Cuando a los 20 minutos de partido Iniesta le robó la cartera a Pjanic e hizo un precioso regate para lanzarse al área, uno casi quería matar al bosnio de la Juve por frenar la única opción de ver un destello del viejo Iniesta.

En ese contexto, brilló Ter Stegen con los pies y luego con la mano derecha. El alemán desahogó como siempre cuando recibió la pelota y salvó la que pudo salvar, en el 92, cuando Dybala le buscó las cosquillas con un tiro raso pegado al poste. Ter Stegen, el segundo mejor jugador del Barça, desvió a córner. Junto al ex del Moenchenglabdach, descolló Umtiti, cada vez más asentado y con jerarquía en el equipo. Cuando Messi saltó al césped hubo un pequeño pico de emoción: el Barça fue más incisivo y el partido se abrió también a que corriera Douglas Costa. No pasó apenas nada: Messi dejó a Digne solo ante Buffon pero al francés se le hizo de noche. Las pocas subidas de Semedo fueron menguando, Messi se aburrió al rato de entrar porque no encontraba a Suárez y el partido se encaminaba a un 0-0 que sirvió para borrar la infamia de la temporada pasada, cuando la Juve le infligió un 3-0 al Barça que le dejó fuera en cuartos de final.

“Messi tiene acumulación de partidos y alguna vez podía descansar, entrando en el segundo tiempo, con todo más abierto. Era una decisión complicada, pero Leo tiene mucha carga.  Ya sé que si hubiésemos perdido estarían aquí silbando las balas“, justificó Valverde la suplencia de Messi. El técnico vasco arrancó con un revolcón a manos del Madrid en la Supercopa y con sensaciones muy preocupantes, pero le ha dado la vueltacon algo de juego en el primer tramo y muchos resultados. “De la misma manera que ahora nos va bien, sabemos que esto puede cambiar en cualquier momento. Intentaremos continuar en la buena línea”, dijo sobre si se esperaba esta situación, con el Barça primero en la Liga y en la Champions. El juego, desde luego, no le acompaña.