Sin alcanzar el incomprensible show vivido en el Signal Iduna Park este mismo sábado, el Liverpool parece empeñado en dilapidar sus ventajas un partido tras otro. Si el pasado martes les sucedía en Sevilla, los Reds han vuelto a dejar escapar dos puntos ante la visita del Chelsea en su regreso a la competición Premier. Willian canceló con un extraño pero bonito tanto el inicial de Mohamed Salah, en un resultado (1-1), que supone otro triunfo para el líder Manchester City.

Antonio Conte había transmitido hace días su disconformidad con el horario del duelo, después de que los Blues tuvieran que viajar a Bakú durante la semana. Sin embargo, las mayores sorpresas en el once las regaló Jurgen Klopp, dejando en su banquillo a Firmino, Mané o Wijnaldum. Y pese a que el italiano diseñaba una muralla en el centro del campo, las mejores opciones en la primera mitad caían del lado visitante.

Simon Mignolet intervenía para negar el gol al brillante Eden Hazard y a Davide Zappacosta, mientras Anfield respiraba después de una clarísima ocasión fallada por Gary Cahill. El egipcio suponía el casi único peligro de los Reds, pero sus dos ocasiones desde fuera del área no encontraron el arco de Thibaut Courtois.

Su insistencia tendría premio poco después del paso por vestuarios. Philippe Coutinho galopó por el centro y Salah demostró su instinto aprovechando el sutil toque de Oxlade-Chamberlain y un enorme agujero en la zaga del Chelsea. El egipcio, que acumula diez goles ya, no celebró el tanto ante su ex equipo y en señal de luto por los muertos en el terrible atentado de este viernes.

El Chelsea, invicto en Anfield durante sus seis últimas visitas, intentó reaccionar de inmediato y estuvo cerca de conseguirlo gracias a Marcos Alonso. Conte movió su banquillo y dio entrada a Pedro y Willian para intentar rescatar al menos un punto, y su decisión resultó premiada en un santiamén. El brasileño avanzó por la derecha y picó el esférico en una especie de centro-chut que superaba a un sorprendido Mignolet.

Klopp intentó imitar a Conte introduciendo a Mané y Adam Lallana, aclamado por la grada en su regreso tras la larga lesión, pero la última sería de nuevo para Salah, cuya ocasión en el descuento fue desbaratada por Courtois. Igualada final que sabrá obviamente mejor para el Chelsea y no tanto para el Liverpool, habiendo perdido la oportunidad de empatar a puntos con los Blues en la tabla.