Después de experimentar la más ambiciosa inversión que se recuerda en Goodison Park, pocos podrían haber imaginado que el Everton sería la gran decepción del curso 17/18 en la Premier League. Pero ahí están los Toffees, viviendo una racha inclasificable durante los últimos días del reinado Ronald Koeman y en los de su reemplazo, David Unsworth. La emergencia es tal que el club de Merseyside intentará salvar los muebles con un viejo conocido en las islas: Sam Allardyce.

Situaciones desesperadas exigen iguales medidas y así se encuentra el Everton, equipo desastroso a todos los niveles durante los últimos tres meses de competición. En ese tiempo, solo tres triunfos, dos muy sufridos en el torneo liguero y otra, más holgada, aunque ante el Sunderland, entidad que navega a la deriva en el Championship. Y para redondear, la humillante trayectoria europea, acumulando palizas ante el Lyon y el Atalanta (por dos veces) y siendo incapaces de batir al Apollon chipriota.

En las últimas semanas, el Everton intentó por todos los medios dar un golpe de efecto con Marco Silva, entrenador portugués que está guiando de forma brillante al Watford. Sin embargo, y a pesar de la buena predisposición del luso, los Hornets rechazaron cualquier avance desde Goodison Park. Y así, según fuentes fiables como la cadena SkySports, el veterano Big Sam entra en escena.

Allardyce abandonó el Crystal Palace al final de la temporada pasada, habiendo salvado al equipo londinense cuando parecía una apuesta segura para el descenso. Lo hizo con un año más de contrato, en una decisión que muchos interpretaron como un amago de retirada, a sus 63 años. Una jubilación que el Everton parece decidido a posponer (como la de otros colegas de profesión).

La última derrota en Premier League, enésima tunda infringida por el Southampton (4-1), ha sido la gota que colmó el vaso para los dirigentes del Everton, acelerando los contactos con Big Sam en las últimas horas. Es el elegido del director técnico Steve Walsh (quien ocupara el mismo cargo en el Leicester campeón) y su contratación parece cuestión de tiempo. ¿Tendrá su llegada el efecto deseado en Goodison Park?

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