Un precioso tanto de Raheem Sterling con el tiempo cumplido ha permitido al Manchester City sumar su duodécima victoria consecutiva ante el Southampton y mantener la distancia con sus más inmediatos perseguidores, casi todos triunfadores en la jornada número 14 de la Premier League. Los de Pep Guardiola se aproximan, y mucho, a un récord histórico en manos del Arsenal de los Invencibles. Aunque muchos se quedarán simplemente con el loco gesto del técnico catalán, efusivo como pocas veces con el mediapunta Redmond, en unas imágenes que han dado la vuelta al planeta fútbol:

“Le dije lo bueno que era. La temporada pasada nos destrozó. Es buenísimo en el uno contra uno. El Southampton tiene jugadores de calidad, pero hoy no querían jugar. Sólo le pedí que jugasen”, intentó explicarse Guardiola. El caso es que los Citizens sabían sus vecinos del Manchester United habían solventado ayer sin problemas su visita a Watford (2-4), y el planteamiento sería el mismo de siempre ante la visita de los peligrosos Saints: dominar de manera aplastante hasta que los goles fuesen cayendo. Pero estos no llegaban en el primer acto y debió ser un rival en propia puerta, Virgil van Dijk, quien moviese el marcador ya en la reanudación.

Los nervios se instalarían en la grada y en el banquillo del Etihad con el empate visitante, obra de Oriol Romeu tras una buena acción de Sofiane Boufal por la derecha. Sin embargo, el City está casado con la victoria en esta temporada y Sterling se empeñó en demostrarlo en el minuto 95 con un soberbio disparo desde la frontal. Guardiola estallaba de júbilo en la banda.

Al igual que el líder, el Chelsea venció por la mínima al Swansea (1-0), aunque debió hacerlo por un margen mucho mayor. Los Blues acumularon una ocasión tras otra desde el pitido inicial, y la única que convirtieron fue un testarazo de Antonio Rudiger. Semejante ineficacia de cara a gol desesperó a Antonio Conte, que acabó expulsado.

Mucha más puntería tuvo el Arsenal, sin piedad ante el ascendido Huddersfield (5-0). Alexandre Lacazette abrió el marcador cuando la afición todavía se acomodaba en sus asientos, y Giroud, Alexis y Mesut Ozil confirmarían la goleada en un brutal tramo de solo 4 minutos. El ariete francés redondearía la noche a poco del final para unos Gunners que se mantienen en zona Champions.

A escasa distancia sigue el Liverpool, con un Mohamed Salah que ha deslumbrado un partido más. El egipcio saltó al terreno de juego con su equipo 0-1 arriba en Stoke (con diana de Sadio Mane) y confirmó su condición de máximo goleador de la Premier con dos tantos más. El que se desinfla es el Tottenham, derrotado ayer en Leicester (2-1). El Everton, por su parte, toma aire a costa del West Ham de David Moyes gracias a un triplete de Wayne Rooney.

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