Raheem Sterling tiene motivos de sobra para sentirse decepcionado. El extremo inglés del Manchester City emergió el pasado miércoles como héroe absoluto de su equipo, logrando los tres puntos para el líder de la Premier League con un sensacional disparo con el tiempo cumplido. Sin embargo, las portadas estos días son para otro futbolista, compatriota suyo, de su misma edad y que juega en su misma posición. Claro que el protagonismo de Nathan Redmond es compartido.

El joven centrocampista del Southampton ha sido y es el nombre de la semana en Inglaterra, y no por causas similares a Sterling, sino a raíz de una efusiva charla que recibió de Pep Guardiola nada más finalizar el choque entre ambos. Como las imágenes ya habían circulado por las redes, el catalán se explicó en la rueda de prensa inmediatamente posterior al encuentro.

Le dije lo buen jugador que es. La temporada pasada nos destrozó con su juego pero esta vez no ha podido atacarnos porque su equipo estaba siempre defendiendo. En ese sentido, hablé también con Oriol Romeu y con Van Dijk”, aclaró el entrenador de Santpedor, que también se disculpó por haber celebrado con demasiada efervescencia el tanto de su pupilo Raheem.

El caso es que numerosos medios, los habituales anti en España y los vendedores de carnaza en Inglaterra, aprovecharon el asunto para disparar en dirección Manchester. Quizás no esperaban la reacción de Redmond al lío; el extremo de los Saints publicó un comunicado en el que demuestra que no sólo es un buen futbolista, como admira Guardiola.

Para redondear la fiesta, una invitada que no por esperada deja de ser sorprendente: la FA. Sí, esa Federación que hace unos días dejaba sin sanción una más que evidente agresión de Romelu Lukaku al defensa del Brighton Gaetan Bong pero que ahora se mete en el barro incluso después de las palabras del propio Redmond. Lógicamente, Guardiola no daba crédito.

“Me pasó con Kimmich en Múnich. ¡No me puedo controlar! Si la FA quiere un comentario mío, estoy abierto para explicar lo que quieran. Pero si no me creen, no sé para qué quieren ruedas de prensa, porque ya expliqué lo que pasó”, apuntilló el catalán durante su intervención ante los medios de este viernes. No le queda nada por aguantar…