Aquel 2 de mayo del 2016 quedará para siempre marcado en los libros de historia del fútbol inglés. El Leicester City culminaba su gesta, una de las mayores que se recuerdan, y lo hacía desde la casa de Jamie Vardy en una fiesta ya para la historia (la famosa casa, por cierto, ya la ha vendido el delantero inglés). Era lunes, y los Foxes no saltaban al campo, pero estaban pendientes de un derbi londinense entre el Chelsea y el Tottenham. El 2-2 final de dicho encuentro encumbró a los héroes de Claudio Ranieri, aunque también abochornó al país. Año y medio después, el colegiado de aquel partido ha arrojado más luz sobre aquel infame espectáculo.

Y Mark Clattenburg, quien repartía justicia por entonces, no se ha mordido la lengua, sino todo lo contrario. El actual máximo responsable del colegio arbitral en Arabia Saudí ha reconocido haber saltado al césped de Stamford Bridge con un plan claro: que nadie lo vinculase con la posible bandera blanca del Tottenham. Efectivamente, cualquiera que hubiese visto aquel choque habría notado que algo raro pasaba por la cabeza del colegiado británico…

Permití la autodestrucción del Tottenham, para que así todo el mundo pensara: ‘Han perdido ellos el título’. Si les hubiese expulsado a tres jugadores, los titulares hubieran sido que yo les costé el campeonato. Fue puro teatro que los Spurs se autodestruyeran contra el Chelsea y que el Leicester ganase la Premier League”, espetó Clattenburg en el programa Men in Blazers, de la NBC.

En este sentido, las palabras del árbitro inglés son, cuanto menos, una irresponsabilidad. Por mucha rivalidad que hubiese (y más con la Premier en juego), aquel encuentro ofreció un bochornoso carrusel de encontronazos, tanganas, entradas criminales a destiempo… De todo, como se aprecia en el anterior vídeo. La FA multó después a ambos clubes (el Tottenham recibió nueve amarillas) y Mousa Dembele pagó los platos rotos con una sanción de seis partidos. Mucha suerte tuvieron otros, especialmente Eric Dier, de salir impunes.

Además de remover aquel triste episodio, las declaraciones de Clattenburg podrían colocar a su colectivo profesional en el punto de mira. ¿Son realmente objetivos a la hora de tomar sus decisiones? ¿Saltan al campo sin la más mínima premeditación sobre lo que allí va a suceder? Muy posiblemente, estas cuestiones y otras similares emergerán en las próximas fechas en relación con este asunto…