Nasser Al-Khelaifi es un hombre con poca paciencia. Empresario acostumbrado a abrirse paso por donde sea gracias a su bolsillo, alguien que nunca se habitúa a la derrota o a tener que dar explicaciones sobre un hecho negativo. Y, por supuesto, con más preciado juguete, el PSG, le ocurre lo mismo. Tanto, que las dos últimas derrotas del cuadro parisino parecen haberse llevado por delante a su todavía entrenador, Unai Emery.

Según publica el diario galo L’Equipe, el presidente del líder de la Ligue 1 ha decidido el despido del español al finalizar la presente campaña, a raíz de esas dos caídas consecutivas, frente al Estrasburgo en la competición doméstica y la dolorosa capitulación ante el Bayern en la Champions League. Dichos reveses han convencido al qatarí de que Emery no es el preparador más adecuado para conducir al PSG a la dominación continental.

Además de apuntar la futura salida del español, L’Equipe también pronostica los cinco principales candidatos que baraja Al-Khelaifi para ser el nuevo inquilino de su banquillo. El favorito, siempre según este medio, no sería otro que Luis Enrique, el único entrenador de la terna que se encuentra actualmente sin equipo. Desde luego, sería curioso: el asturiano lideraba al Barça cuando se destapó la caja de los truenos entre ambos clubes a raíz del famoso 6-1

José Mourinho es otro de los futuribles de Al-Khelaifi. El luso tiene el pedigrí que busca el dueño del PSG y, de hecho, ya habló hace unas cuantas semanas sobre su admiración hacia el cuadro parisino. Diego Simeone, a quien los galos ya intentaron atraer en el pasado, también cuenta con opciones, especialmente después de la decepción acaecida en la Champions League. y su larguísima etapa en el Atlético de Madrid que algún día terminará.

La lista de la compra del qatarí la completan dos italianos, Antonio Conte (Chelsea) y Massimiliano Allegri (Juventus), que podrían hacer las maletas en caso de finalizar sus cursos sin cumplir sus objetivos. Sea quien sea el elegido, uno de ellos será el reemplazo de Emery, que nunca llegó a convencer plenamente a Al-Khelaifi y cuyo destino está decidido.