El meta esloveno Samir Handanovic ha sido el gran protagonista del Derbi de Italia disputado en Turín entre la Juventus y el Inter, deteniendo numerosas ocasiones del cuadro local a lo largo de los 90 minutos. El empate no beneficia a ninguno de los dos equipos en su lucha por el Scudetto, pero sí al Nápoles, que juega mañana y que podría regresar a lo más alto en caso de sumar un nuevo triunfo.

El runrún sobre la suplencia de Paulo Dybala dominaba los minutos anteriores al encuentro, pero también lo hacía tras el pitido inicial. El líder Inter no salió a especular e intentaba controlar la situación, a través de su doble pivote formado por Borja Valero y Matías Vecino. Sin embargo, la primera gran ocasión caería de lado local, con Mario Mandzukic estrellando su disparo contra el gigante Handanovic.

Con el paso de los minutos, la Juventus se fue soltando y empezó a rebatir la posesión al Inter, aunque el choque entró en una fase de extrema prudencia por parte de ambos contendientes. Giorgio Chiellini desbarataba las incursiones enemigas en el área y el árbitro calmaba con alguna que otra amarilla el exceso de ímpetu de ciertos futbolistas.

Cerca del descanso, Handanovic detenía ahora un prometedor chut de Sami Khedira, que el alemán pudo conectar tras una dejada con el pecho de Blaise Matuidi. Del Inter ni rastro durante esos minutos, pues el bloque de Luciano Spalletti iba totalmente de más a menos. Tanto, que Mandzukic pudo marcar, otra vez, pero su testarazo se marchaba al larguero.

La segunda mitad arrancó con intercambios de golpes entre unos y otros. Mauro Icardi entraba en contacto con el esférico al fin, pero su intento era frustrado por Mehdi Benatia; poco después, el también anónimo Gonzalo Higuaín chutaba desde muy lejos para relax de Handanovic, que cumplida la hora volvía a detener otra acción juventina, esta vez de Juan Cuadrado.

Con los hombres de Spalletti cada vez más  desaparecidos, la Juventus empezó a merecer el gol con creces. A punto estuvo de lograrlo Khedira tras el único error de Handanovic, aunque su golpeo raso se marchó lamiendo el poste. Massimiliano Allegri introducía a Dybala buscando los tres puntos, pero era demasiado tarde para una Vecchia Signora incapaz de derribar el muro esloveno que tenía enfrente.

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