El cabreo en el seno del Lazio es serio. Mucho. Tanto, que según ha informado Mediaset, el club romano medita retirarse de la Serie A en señal de protesta. Dicha medida habría sido anunciada por el presidente, Claudio Lotito, pero también respaldada por los tifosi, que buscan así lanzar un mensaje contundente hacia lo que se considera una persecución sin precedentes. Y alguno se preguntará: ¿por qué en el seno y en el entorno del conjunto celeste existe semejante mosqueo?

Pongámonos en situación. El Lazio, quinto clasificado del Calcio, se medía ayer al Torino en el Olímpico de Roma. Con un triunfo se colocaban a cinco puntos del líder, el Inter. El partido transcurre 0-0 cuando, cerca del descanso, se produce un más que posible penalti por mano a favor del cuadro local. Entonces, el colegiado decide acudir al VAR; para sorpresa de todos los asistentes, lo que acaba decidiendo es expulsar a Ciro Immobile

Más allá de que el árbitro, el señor Piero Giacomelli, no decretase pena máxima en la jugada, la estupefacción en el Lazio se generó por esa cartulina roja. Dicha tarjeta fue mostrada a raíz de un supuesto cabezazo del ariete lazial al central del Torino Nicolás Burdisso, una acción que, lejos de ser elogiable… ¿puede ser considerada una agresión?

Ya en inferioridad, el cuadro romano perdió el encuentro por 1-3 y la oportunidad de acercarse a la cabeza de la liga se desvaneció por ahora. Su entrenador, Simone Inzaghi, estalló tras el partido: “Nos sentimos engañados, todo esto te hace pensar”. El español Luis Alberto (autor del gol del cuadro romano) indicó que era “la cuarta vez en la temporada” en la que se sentían perjudicados y el mediocentro Marco Parolo lamentó “tener que jugar contra doce”.

Como en tantas ocasiones, las redes hirvieron y algunos reforzaron la idea de conspiración contra el Lazio. Ojo al tuit de este aficionado, que incluso rebuscó en el mismo duelo ante el Tornio pero del curso pasado, con el mismo árbitro… y una situación similar.

Ocurra lo que ocurra a partir de aquí, el episodio ya ha generado un precedente que no existía: un equipo espera ser beneficiado por el VAR y el resultado es totalmente el contrario, ya que no sólo se descartó el penalti sino que recibió una expulsión. Un capítulo que ha hecho explotar al Lazio y a su afición, con consecuencias todavía difíciles de medir.

No Hay Más Artículos