La temporada del Manchester City roza la perfección. Líder intratable en la Premier League y clasificado tanto para octavos de la Champions como para semifinales de la Carabao Cup. Los elogios se amontonan y los calificativos se terminan. En efecto, Pep Guardiola ha dado con la tecla: la sinfonía de su equipo es poesía para los sentidos del aficionado. Sin embargo, en todas partes pueden crecer los enanos.

El pasado martes, el héroe de la clasificación para la penúltima ronda de la competición copera fue el chileno Claudio Bravo. El exguardameta del Barça detuvo dos lanzamientos en la tanda de penaltis, a Jamie Vardy y Riyad Mahrez, para certificar el pase de los suyos a semifinales, donde se medirán con el sorprendente Bristol City. Todo era efusividad en la celebración posterior, hasta que…

Bravo dibujaba una sonrisa permanente hasta la llegada del catalán, cuya presencia cambió por completo el gesto del meta sudamericano. Cuando Guardiola le abrazó, el más aclamado de la noche prefirió guardar los dientes, girarse y desaparecer. Era el gesto de desaprobación más claro del portero chileno a la preferencia del técnico por el brasileño Ederson Moraes, fichaje de esta temporada previo pago de unos 40 millones de euros.

El descontento de Bravo provoca que algunos se pregunten si el preparador de Santpedor será capaz de mantener unido a semejante constelacion de estrellas, cuando es obvio que cuenta con más de once. En algunos puestos, la competencia es tan feroz que un mago como Bernardo Silva (flamante fichaje del Manchester City el pasado verano) es más partidos suplente que titular. Nada menos, que el elegido mejor jugador de la pasada temporada en la Ligue 1 y una de las sensaciones en Europa en el último curso.

Y recordando el caso del portugués, numerosos medios insisten en el fuerte interés por incorporar a un compatriota de Bravo: Alexis Sánchez. El del Arsenal acaba contrato en junio y el City se debate entre firmarle ahora o esperar a verano. Para reforzar un ataque demoledor en el que ya conviven Sergio Agüero, Gabriel Jesús, Raheem Sterling, Leroy Sane, Kevin De Bruyne, David Silva, el citado Bernardo… ¿Es posible hacerlos coexistir a todos en la misma plantilla? Un reto más para el

además de saber si será campeón de Liga sin perder un solo partido.