La Navidad es una época muy especial en la Premier League, con decenas de partidos que se disputan en menos de dos semanas. Arsenal y Liverpool se han empeñado en abrir este periodo a lo grande, ofreciendo al espectador un entretenido empate (3-3) en el que han exhibido sus muchas virtudes en ataque pero también sus enormes carencias defensivas. Al final, ninguno sale beneficiado.

Arsene Wenger planteó un once muy ofensivo, incluyendo al joven Ainsley Maitland-Niles como lateral izquierdo (cuando habitualmente juega más adelantado), pero los hombres de Jurgen Klopp salían más entonados. Laurent Koscielny evitaba un gol cantado de Roberto Firmino y el propio brasileño cabeceaba a centímetros del objetivo.

Sería su compatriota Coutinho el que abriría el marcador cerca de cumplirse la media hora. Mohamed Salah cabalgaba por la derecha tras un robo de sus compañeros y su centro era aprovechado por el futbolista más deseado en Can Barça para superar a Petr Cech con un sutil testarazo. El gol del brasileño hacía justicia al mejor juego y las mayores llegadas del Liverpool en un primer tiempo que terminó con pitos del Emirates a los locales.

El panorama no mejoraba para el Arsenal, sino todo lo contrario. Durante el descanso, Nacho Monreal se marchaba lesionado y, por si fuera poco, Salah anotaba su decimoquinto gol liguero nada más volver de los vestuarios. El egipcio sigue dejando números de gran estrella esta temporada en la Premier. Curiosamente, ese 0-2 sería la chispa que necesitaba el cuadro local para despertar. Los Gunners redujeron distancias a segundos del saque de centro por medio de un cabezazo de Alexis Sánchez. Tres minutos después, Granit Xhaka empataba con la colaboración de Simon Mignolet y, tras otro suspiro, Mesut Ozil ponía el 3-2 gracias a su buena combinación con Alexandre Lacazette. Los de Klopp volvían a dispararse en las botas, dilapidando una doble ventaja en apenas cinco minutos…

Pero había tiempo suficiente para un nuevo despertar Red. Sadio Mane avisó con una volea y Firmino igualaba de nuevo el delirante encuentro aprovechando la visión de Emre Can. De ahí al final, Alexis y Salah pudieron conquistar la victoria para los suyos pero el electrónico ya no se movió, en una noche en la que unos y otros tienen motivos para irse con la sensación de haber perdido dos puntos.