Ser el último, en cualquier deporte y competición, nunca es fácil y suele venir acompañado de miradas de entre desaprobación y pena. Ocurre, sin embargo, que de vez en cuando aparecen casos como el del Benevento, que elevan al máximo exponente todas las miserias que de por sí trae llevar el farolillo rojo.

El modesto equipo italiano es, con diferencia, el peor colista del fútbol europeo acreditando un currículum muy poco envidiable. Su gran mérito, y también su único punto, había sido empatarle en el descuento y con un gol de su portero al Milan, que últimamente siempre tiene presencia cuando se trata de historias disparatadas. Si había un rival contra el que el Benevento podría inaugurar su casillero histórico de puntos en Serie A., ése iba a ser el disfuncional equipo rossonero.

Hasta hoy. Porque este 2017 que vive sus últimas horas ha querido regalarle al Benevento su primera victoria en la Serie A. No podía ser más oportuno, aunque seguro que no pensará lo mismo el Chievo Verona, que pasará a la historia como el primer equipo que no logró, al menos, puntuar ante ellos.

19 partidos, una vuelta completa ha tenido que pasar para que llegase ese ansiado triunfo de un Benevento que, además de último, era el equipo menos goleador y el más goleado. El héroe de esta historia se llama Massimo Coda, delantero que no pudo elegir mejor momento para marcar su primer gol con el equipo. Todo cuestiones históricas en el caso del debutante equipo italiano. Fue suficiente para tumbar al Chievo, tampoco se trataba de caer en excesos.

El siguiente objetivo, quizá demasiado ambicioso, será intentar en 2018 el milagro de la permanencia. El Benevento, modesto equipo de una ciudad de apenas 60.000 habitantes en el sur de Italia, endría que hacer una segunda vuelta prácticamente perfecta para conseguirlo, pero ahora mismo tiene a 11 puntos la zona de salvación. Habrá que seguir de cerca la evolución de un Benevento, al menos, podrá empezar a luchar para, en caso de caer, hacerlo con un mínimo de dignidad.

No Hay Más Artículos