El Manchester United ha despedido el año confirmando su terrible momento de forma, al empatar por tercera jornada consecutiva, segunda en Old Trafford. Si a mediados de semana Jesse Lingard salvaba un punto ante la visita del Burnley, esta vez nadie fue capaz de perforar la red del Southampton, en un choque que probablemente será recordado por la lesión de Romelu Lukaku.

El ariete belga, referencia indiscutible en el ataque de José Mourinho, sufrió un encontronazo con Wesley Hoedt y debió ser sustituido y trasladado en camilla a los 15 minutos. Sus compañeros no pudieron dedicarle los tres puntos, en otra muy gris actuación liguera en su estadio, ante una afición local que manifestó su descontento con el pitido final. El técnico luso, por cierto, se dirigió al colegiado nada más finalizar el duelo. Peleado con sus jugadores, con Klopp, con los árbitros… Todo hace presagiar que la época de Mourinho en el United puede estar cerca de su fin.

Antes, en el horario de las 16 horas, dos de los competidores de los Red Devils habían cumplido, y uno de ellos les adelantó en la tabla. El Chelsea cerró su exitoso 2017 con el partido más plácido que se recuerda en Stamford Bridge, una goleada por 5-0 ante un Stoke que sacó bandera blanca a los 10 minutos. Por entonces, los de Antonio Conte ya ganaban de dos, gracias a un cabezazo de Antonio Rudiger y al zapatazo de Danny Drinkwater.

Los Blues se permitieron el lujo de reservar a su gran estrella, Eden Hazard, ante lo que Pedro y Willian respondieron. El canario subió el tercero aún en el primer acto y el brasileño asumió el papel del belga como lanzador de penaltis ya cerca del final. Justo antes del pitido arbitral, Davide Zappacosta ponía el quinto con otro buen lanzamiento lejano.

Le costó bastante más al Liverpool superar al Leicester, básicamente porque los Foxes no acudieron a Anfield de paseo. De hecho, se adelantaron de inmediato en el marcador por medio de Jamie Vardy, consolidado con el gran especialista en ver puerta ante los equipos más poderosos del país. Un tanto, por cierto, que no impresionó el exceso al flamante fichaje invernal Red, Virgil van Dijk

Tal vez el central holandés se oliera, como todos, que los chavales de Jurgen Klopp activarían su arsenal ofensivo y darían la vuelta al encuentro. Y así fue, por obra y gracia del extraordinario Mohamed Salah: el egipcio igualó a pase de Sadio Mané y ya cerca del final dejaría los tres puntos en casa aprovechando la asistencia de James Milner. Con este doblete, el africano suma ya 23 dianas para su nuevo club en todas las competiciones (¡en diciembre!).

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