Al paso que lleva la temporada del Manchester City, podemos considerar que lo más parecido a una crisis puede ser el empate contra el Crystal Palace en la pasada jornada de la Premier League. Tras 18 victorias consecutivas, la igualada por los pelos, penalti parado por Ederson incluido, podría considerarse un tropiezo. En ese partido, como en el anterior y un tercero antes, no estuvo David Silva. Pero el canario sí que estuvo en la victoria del City sobre el Watford, un 3-1 que, como otros muchos partidos de esta temporada, se queda corto para lo visto en el campo. Había dudas sobre Silva, incentivadas por las palabras de Pep Guardiola horas antes, pero pocas certezas mayores que, solucionada su vida personal, el español hace la de los celestes mucho más fácil.

Ante el Watford, David Silva no marcó ni dio la asistencia definitiva en ninguno de los tres goles del City. Pero participó de manera decisiva en la gestación de los dos primeros, generó otro puñado de ocasiones y, en definitiva, volvió a ser ese perfecto lubricante para la extrema velocidad de Leroy Sané, Kevin de Bryune y Rasheem Sterling, que acribillaron a los laterales del Watford con constantes llegadas, centros y situaciones de peligro. La noticia deportiva era esperada y suponía un alivio para los aficionados de los celestes de Manchester, después de las noticias que apuntaban a una extraña ausencia en los dos últimos encuentros.

“Volverá cuando esté listo, la vida personal es lo más importante. Cuando vuelva a jugar, será porque está preparado”, explicó Pep Guardiola esta semana en relación a los problemas que apartaron a Silva de los partidos y los entrenamientos del City. La prensa española apunta a un problema en el tramo final del embarazo de la pareja de Silva,. El propio futbolista lo confirmaría horas después en sus redes sociales. Tras cuidar del delicado nacimiento de su hijo, el canario volvió a desplegar su magia en el Etihad, la misma magia que le ha convertido en el mejor jugador de la selección española en la fase de clasificación para Rusia 2018.

Más sencillo su fútbol con Silva en el campo, el partido sirvió para confirmar la explosión de Sterling como goleador, anotando a los pocos segundos de partido. Agüero pudo hacer más que el tercero que anotó y el banquillo hizo poco para convencer a Guardiola de darles más oportunidades en el tiempo que les dio ante el Watford, que marcó y se animó tras el 3-1. Con David Silva aparentemente ya centrado sólo en conducir al City a la tierra prometida por Guardiola, parece cuestión de tiempo saber cuándo el conjunto sky blue levantará la copa de campeón de la Premier League.