Como si las últimas temporadas no fueran suficientes, el 7 de enero de 2018 ya queda marcado como una de las más desastrosas fechas del Arsenal en tiempos recientes. Es la época del hashtag #WengerOUT, clamor apaciguado muy de vez en cuando… como en sus triunfos coperos. Sin embargo, este año los Gunners no podrán revalidar su título de FA Cup, tras caer de forma humillante ante el Nottingham Forest por 4-2.

El vigente campeón, con el técnico galo en la grada por sanción, cayó goleado en el City Ground gracias a un doblete de Eric Lichaj y la inestimable ayuda de los suplentes Debuchy y Mertesacker, autores de dos penaltis a favor del equipo local. Wenger nunca había caído tan pronto en el torneo. Y desde 1908 que un equipo del Championship no le endosaba cuatro goles al Arsenal. Y la situación todavía puede ir a peor en los próximos días.

Es el plazo que otorgan los medios británicos para que se cumpla el mayor deseo de Pep Guardiola desde el pasado verano, el fichaje de Alexis Sánchez. El delantero chileno de 29 años acaba contrato en junio y no va a renovar con los Gunners, con el objetivo de ponerse otra vez a las órdenes del catalán. La lesión de Gabriel Jesus en el Manchester City ha acelerado el proceso y el traspaso puede cerrarse en un santiamén. Todo por un precio muy por debajo del mercado ante la certeza de que, si no es ahora, Alexis se irá gratis del Arsenal en junio.

La triste realidad para el Arsenal (y especialmente para su dolida afición) es que han tirado la toalla con el chileno. Que Sánchez quiere emigrar al Etihad es uno de los secretos peor guardados del fútbol mundial, y solo es cuestión de tiempo que suceda. En un principio, el City tenía planeado esperar al verano y firmarle con la carta de libertad, pero la ausencia prolongada de su ariete brasileño lo cambió todo.

Es la enésima demostración de ambición del club Citizen, el más goleador de su país y que quiere más. Nada menos, que a una de las figuras de sus rivales. Y mientras en Manchester se frotan las manos, en Londres se van a tirar de los pelos. Otra estrella que se les escapa, como antes hicieron Van Persie, Fàbregas, Nasri… La herida permanente del Arsenal en los últimos tiempos, esa que nunca cicatriza.